miércoles, 2 de noviembre de 2022

Quattrocento 1400–1500

 


Quattrocento 1400–1500

Obra representativa:

Madonna y niño

Andrea Mantegna

Italia, 1480


El Quattrocento (cuatrocientos, los años del siglo XV) es un período clave para el arte occidental. Digamos que es ahí donde nace el arte como lo conocemos hoy. Y el artista, que deja de ser anónimo.

Como véis es una palabra Italiana, pues es ahí donde se inicia todo. La edad media acaba y se empieza a valorar la antigüedad, el arte clásico griego y romano. Pero todos esos nuevos artistas e intelectuales no quieren sólo imitar esa época mítica. Lo quieren superar.

También se empieza a valorar al ser humano (humanismo). Eso da como resultado la representación de la figura humana como tema, se busca imitar las cosas como son (anatomía, profundidad, proporción, perspectiva…).

"¿Se entiende por fin, se quiere entender qué fue el Renacimiento? La transvalorización de los valores cristianos, la tentativa, emprendida con todos los medios, con todos los instintos, con todo el genio, de llevar a la victoria a los contra-valores, a los valores aristocráticos…" (Nietzsche)


Madonna y niño

Andrea Mantegna

Italia, 1480

Título original: Madonna col Bambino

Museo: Academia Carrara, Bérgamo (Italia)

Técnica: Temple (43 x 31 cm.)


Jesús no quiere verdura para cenar.

Mantegna y sus caras…

La representación de la figura humana obsesionó al artista durante toda su carrera. Quería pintar gente clásica (bella y proporcionada), pero a la vez mostrando una gran expresividad. Además con posturas de lo más audaz, llegando en ocasiones a perspectivas realmente radicales para la pintura que se estaba haciendo en el siglo XV.

Por ello se inspiró en uno de sus artistas preferidos, que resulta que no era pintor sino escultor. Donatello sería una influencia básica para mostrar cuerpos y caras de proporciones perfectas. Una forma de pintar de gran plasticidad, como si de una escultura se tratase, donde muestra anatomías que a la vez son sólidas y expresivas… Y humanos. Hasta un Dios puede ser humano, más aún en su infancia.

Mantegna pintó varias obras con la temática de Virgen con Niño, siempre con fondos neutros. Escenas de naturalidad y ternura que muestran la relación entre una madre y su hijo, a veces con el niño durmiendo y otras como esta, donde María sostiene a su hijo, que tiene esa mueca en la cara. Quizás lo acaba de atrapar tras hacer una travesura, o ese día toca comer un plato que no era de su agrado.

Proto-Renacimiento

 


Proto-Renacimiento 1300–1400

Obra representativa:

El matrimonio Arnolfini

ArtistaJan Van Eyck


…O Primer Renacimiento, o Renacimiento primitivo, o Renacimiento temprano o Renacimiento inicial o Prerrenacimiento…

En torno al siglo XIV algo cambia en Europa. Se supone que estamos en la edad media, pero algo empieza a revolucionarse en la política (se consolidan los estados europeos), la sociedad (la burguesía empieza a ascender), la economía (es aquí cuando nace el capitalismo)… y por supuesto la cultura.

De pronto es el hombre, y no Dios, el centro de todo. De pronto artistas y artesanos son valorados. De pronto se empieza a usar el naturalismo, la armonía y las proporciones matemáticas para crear belleza.

El artista se vuelve un científico, debe saber de muchas disciplinas para desarrollar su oficio. Ya no practica solo actividades viles y mecánicas. Ahora su oficio empieza a elevarse. El artista empieza a soñar.

En el proto-renacimiento estamos entre dos mundos. Estamos en el gótico (recordemos que este es un nombre a posteriori, pues para los renacentistas este era un arte de bárbaros, de godos), pero se empieza a sentir el Quattrocento.

"El corazón humano es como una frágil embarcación en la que se quiere llegar a las estrellas"


El matrimonio Arnolfini

ArtistaJan Van Eyck

Países Bajos, 1434

Título original: Portret van Giovanni Arnolfini en zijn vrouw

Museo: National Gallery, Londres (Reino Unido)

Técnica: Óleo (82 × 60 cm.)


El retrato de pareja más famoso de la historia del arte.

Obra maestra del pintor flamenco Van Eyck, con un ajetreado historial de viajes, robos y saqueos (ahora reposa en el museo del saqueo de Londres) y que además cuenta con miles de interpretaciones sobre su simbología, por lo que la convierte en una de las piezas más enigmáticas de la historia del arte.

Su técnica perfecta, el detallismo escalofriante y esa solemnidad de los personajes contribuyen todavía más a convertirlo en un icono.

Según Panofsky (investigador, trilero y gurú de muchos historiadores), la obra es un acta que testifica un matrimonio celebrado casi en secreto (en una habitación en vez de una iglesia), pero otros historiadores teorizaron sobre todo tipo de interpretaciones, a cual más descabellada, como que es un autorretrato del propio artista, que el tío que parece Putin está leyendo la palma de la mano de la mujer, que es un ángel anunciando a la Virgen, o que en realidad lo que está confirmando que el hijo de la mujer encinta es suyo, e incluso del propio Van Eyck (la firma dice: «Van Eyck estuvo aquí»). Y hay quien dice que ni siquiera está embarazada, que la tipa era virgen y que en realidad los vestidos de esa época eran así.

Según teorías más recientes y «científicas», los retratados son Giovanni di Arrigo Arnolfini y Giovanna Cenami, aunque sabemos que ésta jamás tuvo hijos, y que su marido fue acusado públicamente de adulterio. Y además, se descubrió recientemente un documento oficial del matrimonio de Giovanni Arnolfini datado en 1447: trece años después de que fuese pintado el cuadro y seis años después de que muriese Jan van Eyck.

Lo que está claro es que hay muchísimas referencias al matrimonio y a la maternidad:

La imagen de Santa Margarita de Antioquia con su dragón (patrona de embarazadas), el perro (fidelidad), la cama, los protagonistas descalzos insinuando suelo sagrado (y confirmando que ya entonces los holandeses calzaban sandalias con calcetines), la lámpara con sólo una vela, que simboliza la llama del amor (era costumbre flamenca encender una vela el primer día de la boda), naranjas por ahí tiradas (fertilidad), el espejo con testigos de la unión…

El cuadro viajó muchísimo a lo largo de los siglos: de Brujas a la España de Carlos V, tras lo cual es ubicado en el Alcazar de Madrid, saqueado siglos después por las tropas de José Bonaparte y reaparecido como por arte de magia en Londres tras las guerras con Inglaterra, donde hoy se puede ver.

martes, 1 de noviembre de 2022

23 de mayo de 1953

 

23 de mayo de 1953

Pierre Soulages 1953

Óleo sobre lienzo

19.5 x 13.3 cm

Tate Collection, Londres


Pierre Soulages (1919) fue miembro de un grupo de artistas adscritos al tachismo, corriente estilística que suponía la realización de manchas expresionistas. La obra de los pintores tachistas era de ejecución espontánea y dinámica, como también lo era la imagen resultante. Soulages comenzó a experimentar con la abstracción en el año 1947, utilizando largas pinceladas negras sobre el fondo claros. En la década de 1950 su obra se volvió más enérgica y contundente. En su opinión, la abstracción era un medio para explorar su imaginación y percepciones, y se dejaba guiar por su impulsod a la hora de crear. El título de este cuadro 23 de mayo de 1953 hace referencia a la fecha en que fue finalizado. Unos bloques y franjas de pintura negra muy fluidos, casi resbaladizos, se superponen entre sí creando una especie de entramado de bandas planas que dominan la imagen. Las dramáticas pinceladas recuerdan a las inscripciones orientales con sus características formas caligráficas gestuales y desbordantes de energía, y las contundentes marcas subrayan el proceso de la pintura. A pesar del reducido tamaño del lienzo, la pintura negra resplandeciente reclaman nuestra atención por completo, lo cual se ve intensificado por los pequeños destellos de blanco o, en ocasiones, de colores claros que se revelan a través de la oscuridad. Soulages afirmó que no pretendía hacer referencia alguna al universo visual, y que todo parecido con este es pura coincidencia; los cuadros de este artista están están concebidos para alzarse por sí solos como entidades rebosantes de energía.

Lirios de Ogata Korin 1702

 

Lirios 

Ogata Korin 1702

Biombos plegables dorados

150 x 338 cm

Instituto de Bellas Artes de Nezu, Tokio


Ogata Korin (1658-1716) pertenecía a una familia rica de comerciantes a cuyo taller textil de kioto acudían las esposas de los señores feudales y las damas de la nobleza. Korin recibió la influencia de la tradición impulsada por los pintores Koetsu y Sotatsu en la comunidad artística de Takagamine a la que perteneció su abuelo. En realidad, el estilo Rinpa escuela de Rin , establecido por sus dos predecesores, toma su nombre de Korin, que lo consolidó junto a su hermano Kenzan. Tras perder la fortuna familiar Korin y Kenzan se ganaron la vida diseñando telas, biombos, y piezas de laca y cerámica. Lirios es una representación simbólica de una escena del puente de ocho planchas de los cuentos de Ise, una colección de episodios líricos escritos en el período Heian. Eliminando de la imagen tanto al protagonista como al puente en torno al quejida el relato, Korin creó una composición rítmica basada en una repetición de tipo casi abstracto, las flores están hechas en estilo mokkotsu, una forma de pintar sin contornos a tinta. En varias de sus obras, Korín dibujó directamente la naturaleza, pero muchas de sus pinturas muestran los objetos reducidos a lo esencial, presentados en dibujos planos y decorativos. Korin reformuló el estilo decorativo y la temática yamato-e pintura originaria de Japón usados por Sotatsu. cuyas obras copio para aprender las técnicas. La escuela Rinpa se caracteriza por el uso abundante del color del pan de oro y de la plata. Cien años después, Sakai Hoitsu recuperó la tradición ring pump en Edo, la actual Tokio tras estudiar las obras de Korin.

lunes, 31 de octubre de 2022

Orfeó en los infiernos

 

Orfeó en los infiernos.

Jan Bruegel de Velours

1594-1600

Óleo sobre cobre

26x35 cm

Palazzo Pitti, Gallería Palatina, Florencia


Jan Bruegel de Velours (1568 1625) hora 100 Bruselas y decidió las primeras elecciones de pintura de su abuela, especialista miniaturas. Hijo de Pieter Bruegel el Viejo se sólida llamar tu Bruegel de Terciopelo por lo de aterciopelado de sus pinturas, o Bruegel de las Flores por sus bodegones . En este último género fue una de los grandes especialistas de su época, que también pinto paisajes de alegoría. Su obra se caracteriza por las intensidad de los colores, apreciable en este imagen, y por abundancia y exquisitez de los detalles. Al principios de su carrera viajo a Italia y colonia, pero en 1597 ya estaba instalado en Amberes donde gozo de gran éxito y fue nombrado pintor de la corte del archiduque Alberto y la infanta Isabel (de ahí sí fue frecuentes viajes a la corte de Bruselas). También en amigo de Rubens, con quién colaboró a menudo (Rubén pintabs las figuras y Bruegel se centra en los paisajes ). Orfeo en los infiernos muestra a Jan Bruegel de Velours en su apogeo artístico . Es este cuadro que se clava en la retina, de una textura cómo de piedras preciosas, mecla de colores opulentos con riqueza tanto de detalles como de movimiento . Orfeo que ha bajado a los infiernos para rescatar a su mujer, aparece de izquierda de la composición tañendo el arpa para calmar a los animales fantásticos que pueblan el infierno . La Oscuridad bulle con todo tipo de seres al acecho. Los tonos verdosos acentúa en el efecto general de las profundidades infernales, representadas son dramatismo singular. El estilo de Bruegel de Velours fue muy copiado en su época, y su influencia se observa especialmente en donde sus hijos Jan II y Ambrosius.

domingo, 30 de octubre de 2022

Milagro de la Cruz junto al puente de San Lorenzo

 

Milagro de la Cruz junto al puente de San Lorenzo. 

Gentile bellini. 1500

Temple u óleo sobre lienzo

323 x 430 cm

Gallerie dell'Accademia, Venecia


Aunque su fama no haya perdurado tanto como la de su hermano giovani Gentile Bellini, (1.429 1.507) fue el artista más reconocido de la Venecia de su época. Esta pintura fue un encargo de la escuela grande de San Giovanni evangelista para adornar la sala mayor de su sede. La scuole eran hermandades formadas por con fines religiosos o de asistencia a los gremios, cuyo papel civil fue importantísimo. Esta pintura de gran formato representa una de las procesiones anuales de la institución, en que su más preciada pertenencia, una reliquia de la Vera Cruz, fue transportada desde la escuela hasta la iglesia de San Lorenzo. Según la leyenda, el relicario se cayó a un canal, y mientras varios miembros de la hermandad se tiraban al agua para rescatarlo se elevó por encima del canal y no permitió que nadie lo tocase hasta que se acercó el gran guardián de la scuola, Andrea Vendramin. Es el personaje que aparece en el agua, muy en primer plano, con una túnica blanca, cogiendo el relicario de oro y cristal en forma de cruz. Aunque se trate de una escena multidinaria, el efecto y el ambiente general de la pintura son de orden y reverencia. La tela ofrece una vista panorámica de Venecia pintada con fidelidad documental y llena de simpáticos detalles, como el gondolero que se quita el sombrero ante la sorpresa. Delante, arrodillado sobre una plataforma de madera, vemos a Caterina Cornaro, reina de Chipre (izquierda) y a un grupo de hombres que han sido identificados como Gentile Bellini, su padre, su hermano y su cuñado, todos ellos artistas de renombre.

1956 Magdolna Ben

 


1956 

Magdolna Ben 1988

Óleo sobre lienzo

Colección particular


Los cuadros de Magdolns Ban (hungría 1940) la han consolidado como artista. Ban, a afincada en Suiza, suele inspirarse para realizadar sus cuadros en el mundo idealizado y hermoso de su infancia en Hungría. Sus primeras obras estaban influidas por el arte naif, pero muy pronto desarrolló un estilo propio casi etéreo utilizando colores fuertes y vibrantes inspirándose en temas y técnicas surrealistas. La temática y títulos de sus cuadros, como Venta de árboles, de Navidad Reyes Magos o Niña en el árbol de las ensoñaciones suelen evocar un mundo que ha desaparecido hace mucho ogro únicamente existe la imaginación de la pintora. 1956 tiene casi un aire oriental e invoca la obra de numerosos artistas japoneses del pasado. Los grises azulados y los amarillos que presiden el cielo y también resuenan en el agua, el verde de las colinas en onduladas y la infinidad de cigüeñas que observan algo en la lejanía contribuyen a producir una sensación en apariencia serena pero también mística. No obstante, al examinar el lienzo con mayor determinación el espectador aprecia el alambre de espino que sesgada la composición y percibe que esas criaturas del cielo con aspecto de aves son en realidad personas en busca de libertad. El título nos da cierta idea del tema, ya que en 1956 fue el año en que tuvo lugar la revolución húngara, un levantamiento que los rusos ovocaron con brutalidad. Millares de húngaros huyeron de su país y buscaron refugio en otras naciones, y muchos de ellos solo pudieron regresar a un río tras el fin del régimen comunista al principio de la década de 1990.