sábado, 30 de diciembre de 2023

Berthe Morisot

Vista de París desde el Trocadero

Berthe Morisot h 1871-1873

Oleo sobre tela 46x81.5 cm.

Museo de Arte de Santa Bárbara

Berthe Morisot nació en Bourges en 1841. Aprendió paisajismo con Camille Corot y en el estudio de Achille François Oudinot, discipulo y amigo intimo de Corot Posteriormente, Edouard Manet, que con el tiempo se convertiria en su cuñado, le dio clases de dibujo anatómico y pintura. Presentó nueve cuadros en la primera exposición impresionista de 1874 y fue un miembro incondicional del movimiento hasta su muerte, en 1895.

Vista de París desde el Trocadero fue creada en la residencia paterna de Berthe Morisot, en la calle Franklin. En esa época, la casa tenia una vista panorámica realmente extraordinaria porque, siguiendo el enrevesado curso del rio Sena, alcanzaba el Campo de Marte, enclave donde se levantaba la Exposición Internacional de Paris de 1867 Aunque es más suelta de factura, esta pintura tiene elementos del estilo de Corol El ancho del cuadro es casi el doble de su altura, proporción que Corot utilizaba con frecuencia, sobre todo cuando trabajaba desde un punto de vista elevado. También recuerda mucho a la obra de Corot la masa simplificada de verde del primer plano y las pinceladas amplias que emplea Morisot para describir la superficie de la tierra desde una distancia media hasta la lejania del horizonte. 

En su composición, la obra de Morisot se parece a Hyde Park (h. 1871), de Monet, mientras que la influencia de Manel se advierte en la frescura de la pintura, sobre todo en el hábil y muy sugerente retrato de los personajes del primer plano

A pesar de su vivacidad, Vista de París desde el Trocadero está estudiada con el ojo de un auténtico habitante de la ciudad. La industrialización de la segunda mitad del siglo XIX provocó la rápida expansión de las ciudades europeas más importantes. incluyendo Paris, que cambiaron drasticamente su aspecto. La contaminación ambiental fue un factor decisivo. Influyó tanto en la visibilidad como en la coloración del aire Y esto se halla muy presente en el cuadro de Morisot, los edificios situados en la lejania desaparecen en la neblina gris púrpura de una atmósfera cargada de humo.

La contaminación y su contribución a la nueva pintura.

A principios del siglo XIX, la mayoría de los parisienses asociaban Londres con un aire nocivo y humedo y unas nieblas densificadas por el humo. No es sorprendente que la contaminación se llevara la palma por sus efectos sobre la luz y la forma de manos de J.M.W. Turner, en pinturas como El Támesis sobre el puente de Waterloo (h. 1830-1835), y tampoco es de extrañar que Londres atrajera a pintores que se sentían igualmente fascinados por tales efectos Entre los artistas de mayor renombre podemos citar a James Abbott McNeill Whistler y a los impresionistas Claude Monet y Camille Pissarro Monet hizo su primera visita a Londres en invierno de 1870-1871, cuando pintó una serie sobre parques londinenses y unas cuantas vistas neblinosas del Tamesis mirando hacia Westminster. En sus años de madurez, Monet se convirtió en un asiduo visitante de la ciudad, a la que acudia con el propósito de pintar los efectos lumínicos que causaba la niebla espesa. Cómodamente instalado en una habitación de los pisos superiores del hotel Savoy y esperando empezar a pintar, en una ocasión le escribió a su esposa, que se había quedado en Paris, diciendo: «Estoy aterrorizado al ver que no hay niebla, ni siquiera el más leve rastro de ella. Estoy destrozado y empiezo a pensar que mis telas serán un fracaso absoluto. Menos mal que poco a poco se encienden las hogueras y el humo y la niebla regresan a la ciudad.


Claude Monet, Hyde Park, h 1871

Óleo sobre tela, 40.5 x 74 cm.

Escuela de Diseño de Rhode Island, Providence



Jean-Baptiste Camille Corot, Roma, el Foro visto desde los jardines Farnese, 1826 Óleo sobre tela, 28 x 50 cm. Museo del Louvre, París.

Claude Monet. El puente de Waterloo, efecto solar con humo, 1903. Óleo sobre tela. 65 x 100 cm. Museo de Arte de Baltimore.

jueves, 28 de diciembre de 2023

cartel Bodas de Isabel 2023

 

Cartel Bodas de Isabel 2023

FLORECE EL AMOR

Elisa Martín Gargallo (Mirambel, Teruel)

La turolense Elisa Marín Gargallo, natural de Mirambel, es pintora, ilustradora y diseñadora gráfica.

Estudió bachillerato de artes en Teruel, más tarde ilustración en Barcelona y finalmente diseño gráfico en Castellón. Actualmente trabaja como diseñadora gráfica en un estudio de diseño, donde se desarrollan todo tipo de proyectos relacionados con el mundo del diseño gráfico.

Según transmite la autora, “en mis ratos de ocio procuro dedicar parte de mi tiempo a proyectos artísticos de distinto ámbito. El mundo del arte en general siempre ha sido una parte muy importante en mi vida, tanto de creadora, como de espectadora, y espero seguir formando parte activa de él”.

Teléfono de contacto: 686 22 81 74

FINALISTAS

CON EL PUEBLO

Fco. Manuel Vargas

(Ciudad Real) 

EL ABRAZO

Olga Vigar

(Barcelona)


Claude Monet Impresión, sol naciente

Impresión, sol naciente

Claude Monet 1872-1873

Oleo sobre tela. 46x63 cm

Museo Marmottan, Paris

https://www.marmottan.fr/notice/4014/

Claude Monet nació en Parts en 1840 y se erto en el puerto de La Itavro, on el canal de la Mancha. En su adolescencia, conoció al pintor Eugene Houdin, quien persuadió al joven Monet para que trabajara directamente del natural. Das hacer al servicio militar en Algeria, que termino de repente cuando contraje el tifus, Monet regresó a Le Havre y renovi su amistad con Boudin. Asimismo, conoció al painajiata holandés Johan Barthold Jongkind, a quien Monet describiria posteriormente como su verdadero maestro, el que se había preocupado de educar genuinamente: su vision artistica. Regresd a Paris en 1862 para estudiar en el taller del académico Charles Gleyre y alli conoció a Frédéric Bazille, Auguste Renoir y Alfred Sisley En 1883, Monet se mudo a Giverny, Normandia, donde murió en 1026

Monet presento Impresión, sol naciente en la primera exposición de la Sociedad Anónima y Cooperativa de Artistas que se había organizado en el estudio del fotógrafo Felix Nadar, en abril de 1874. A partir de ese evento, los conceptos impresionismo e impresionistas se convirtieron en moneda de cambio. El término impresión no era nuevo en si ya se habia empleado para referirse a las notas de paisajes tomadas del natural que, por lo general, se empleaban como bocetos para completar una pintura de estudio. Parece ser que Monet, al elegir el titulo en cuestión, pretendía referirse a ello.

Impresión, sol naciente se expuso junto con un cuadro de mayor tamaño que describía topográficamente el puerto de Le Havre y se titulaba Pesqueros saliendo del puerto de Le Havre, obra que realizó al año siguiente, en 1874. A juzgar por una carta que Monet envió al crítico Maurice Guillemot, podemos afirmar que el mismo pintor consideraba que Impresión, sol naciente era un boceto: No podria pasar por una vista de Le Havre Lo que sorprende y quizá es indicativo de un modo radicalmente nuevo de considerar la pintura es el hecho de que, a pesar de su esencialidad (el pintor realizó la obra en una sola sesión) y su factura directa y sin retoques, Monet consideró que merecia ser expuesta. El comentario que el pintor hace a Guillemot también es significativo en otro sentido, porque sugiere que la temática del cuadro no es topográfica, no da importancia a la localización como tal, sino a la hora del dia. Monet iba en busca de una atmósfera en particular, de los efectos de luz que esta conlleva y de su plasmación en una ordenada distribución de pinceladas coloristas, se esforzaba, efectivamente, en lograr una nueva calidad de abstracción pictórica. 

Quizá mientras estuvo en Londres, Monet tuvo ocasión de ver los primeros Nocturnos de James Abott McNeill Whistler y aunque todavía no estaba preparado para adoptar una simplificación tan radical de la imagen, comprendió la importancia, en términos de evolución pictórica, de ese lenguaje visual autónomo enfrentado al continuo avance de la fotografia


Impresionismo

El término impresionismo» fue empleado por primera vez por el crítico Louis Leroy en un sentido peyorativo. Implicaba que se trataba de algo desaprovechado y trivial, parcial y sin resolver: «La impresión... el papel pintado en su forma más embrionaria parece más acabado». El empleo de colores intensos también fue considerado problemático, como vemos en el exabrupto de otro crítico contemporáneo, Albert Wolff, que intervino diciendo: «Los árboles no son violeta... el cielo no es de color mantequilla... y el torso de una mujer no es una masa de carne en descomposición con manchas purpureas y verduscas».

Pesqueros saliendo del puerto de Le Havre 1804 Oleo sobre tela 60101 em Colección particular

domingo, 24 de diciembre de 2023

James Abbott McNeill Whistler

Nocturno: azul y plata; Chelsea

James Abbott McNeill Whistler 1871

Óleo sobre tabla 50x61 cm

Colección Tate Londres


Nació en Lowell, Massachusetts, en 1834. Pasó parte de su infancia en Rusia, donde su padre trabajaba en la línea de ferrocarril San Petersburgo Moscu Decidió convertirse en pintor durante una visita que hizo a Europa siendo adolescente. Sin embargo, su plan se frustró a causa de la muerte de su padre y tuvo que regresar a América. En 1851 entró en la Academia Militar West Point, de donde fue expulsado tres años después. Viajó a Paris en 1855 y se unió al estudio del pintor académico Charles Gleyre

Esta pintura es uno de los primeros nocturnos de Londres y fue realizada justo después de la obra de transición Variaciones en color carne y verde el balcón (1864-1870), en la que aparecen varios personajes. Ambas muestran la fascinación del artista por el arte oriental, sobre todo por los grabados japoneses y la pintura china. En su obra temprana, estas influencias todavía no habian cristalizado en un estilo pictórico. La composición, al margen de que parece una xilografia, presenta una curiosa división estilistica entre un primer plano colorista y sin profundidad, a semejanza de un grabado, y un fondo impresionista, casi monocromático. En cambio, el orientalismo de Nocturno azul y plata, Chelsea, estilisticamente hablando, se integra en la imagen y parece haberse logrado con una facilidad consumada. Ejecutadas sobre una tabla fina de madera noble y empleando gran cantidad de óleo, las largas pinceladas lamen horizontalmente la superficie del cuadro para crear un mundo acuoso y flotante en el que la sustancia y la atmósfera casi parecen intercambiables. Unas luces distantes parpadean y crean unos reflejos de un amarillo nitido en el agua en movimiento. Una niebla algo opaca y de un color verde azulado vela el ambiente, incluyendo a la figura que se encuentra de pie en el primer plano. El vinculo con la pintura china y japonesa se refuerza con la firma en forma de mariposa que Whistler estampa en el centro de la parte inferior del cuadro


Formas de color y música

La primera vez que quedó claro el deseo de Whistler de separar sus preocupaciones pictóricas de cualquier implicación personal con el tema del cuadro fue cuando tituló el retrato de su amante, Joanna Hiffernan, Sinfonía en blanco núm. 1: la chica blanca (1862) y, nueve años después, cuando llamó al famoso retrato de su madre Composición en gris y negro. 

No es que el artista se mostrara insensible o caprichoso, sino que pretendía dejar bien clara la naturaleza de su compromiso con el cuadro y con la pintura en general. Whistler era contrario a la tendencia victoriana de los sermones pictóricos y la narrativa sentimental. Quería hacer cuadros que fueran modernos, tuvieran rigor formal y fueran abstractos como la música. Quien le aconsejó que llamara nocturnos a sus cuadros de Londres fue un amigo suyo, el compositor y musicólogo Francis Seymour Haden. 

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Cartel Roland Garros 2024

Cartel Roland Garros 2024

Autoría: Paul Rousteau

Presentamos el 45º cartel oficial del Grand Slam parisino, creado por el artista Paul Rousteau!

Cada año desde 1980 , la FFT encarga a un artista moderno la creación del cartel oficial del torneo de Roland-Garros. Para la edición de 2024, el comité de selección se decidió por una de las creaciones de Paul Rousteau. Esta pieza poética es muy innovadora, ya que el fotógrafo utilizó inteligencia artificial en su proceso creativo.


“Quería mostrar el tenis invadiendo París”

Roland-Garros es París y París es Roland-Garros. Este es el tema central que adoptó Paul Rousteau al diseñar el 45º cartel oficial del torneo con sede en Porte d'Auteuil. “Quería representar París, pero también el color característico de una tierra batida. Por ejemplo, pensé en poner la cancha en una pared, en una calle, en un edificio cubierto de arcilla roja, con líneas, o incluso a vista de pájaro… Una ciudad, vista desde arriba, suele ser gris, pero aquí me imaginé será el color ocre de Roland-Garros. Entonces se me ocurrió la idea de representar el río Sena”, explicó el artista.

Esta idea llevó al artista de 38 años a utilizar la inteligencia artificial como parte de su proceso creativo. “No tuve tiempo de tomar fotografías durante el torneo. Tenía muchas ideas en la cabeza, pero a menudo eran imposibles de plasmar en fotografías, así que decidí utilizar la inteligencia artificial. Para mí, fue una excusa para hacer realidad estas ideas imposibles, porque realmente quería mostrar el tenis invadiendo París”.

Esta fue una novedad para el torneo y para el artista, cuya carrera se ha inspirado en el impresionismo y el puntillismo. Después de familiarizarse durante mucho tiempo con esta nueva herramienta, repintó la imagen proporcionada por la IA, punto por punto, utilizando una paleta de colores.


Un guiño a los Juegos Olímpicos de 2024

Esta magnífica pieza fusiona a la perfección el colorido mundo del fotógrafo con los emblemas del tenis y del Grand Slam parisino: la cancha, la pelota y la supremacía de la arcilla roja. Realzada por el amanecer o el atardecer, la pista de tenis aparece, como transparente, sobre las aguas del Sena. Este símbolo emblemático de la capital francesa no fue elegido al azar por Paul Rousteau, que es el primer artista que puso a París en el punto de mira en un cartel de Roland-Garros. “También quería hacer un guiño a los Juegos Olímpicos y a la ceremonia de inauguración de París 2024, que tendrá lugar a orillas del Sena”, confirmó.


Un guiño exitoso y un resultado final que, espera, toque el corazón de todos los aficionados al tenis. “Fue un shock ver estos colores y un placer ver emerger un amanecer o un atardecer. Es algo que me hace sentir muy viva y feliz. Intento sorprender a la gente y eso les da buena vibra”, añadió.

martes, 19 de diciembre de 2023

Jean-Baptiste Camille Corot

 

Jean-Baptiste Camille Corot

Los estanques de Ville d'Avray 1868

Óleo sobre tela. 3021545 com Museo de Bellas Artes Rouet

Nació en Paris en 1796, Su primer estudio fue su casa paterna de Ville d'Avray, cerca de Versailles, lugar al que regresó para seguir trabajando durante el resto de su vida. Aprendió pintura en el estudio de Jean Victor Bertin. Entre 1825 y 1828, viajó y trabajó en Italia, periplo que otorgó a sus primeros paisajes un aire claramente italianizante, a lo Poussin. Le concedieron la Cruz de la Legión de Honor en 1846 y se convirtió en oficial de la orden en 1867. Murió en Paris en 1875

En su obra tardia, Corot empezó a considerar la región de Ville d'Avray como la Arcadia, un mundo idealizado en el que la naturaleza, el hombre y los dioses coexisten en perfecta armonia. Esta versión en concreto de los prados junto al agua al despertar el dia es un buen ejemplo de cómo tratar un paisaje al estilo pastoral y es una de las dos pinturas que Corot presentó en el Salón de 1868, la otra fue "El paso del Ford al atardecer". Puesto que la temática de ambos cuadros es un momento determinado del día, Corot recurrió al término "enveloppe" para referirse a ella, y esta se caracteriza por una luz, una atmósfera y un estado de ánimo particulares que todo lo impregnan y parecen englobar a la naturaleza entera. Los estanques de Ville d'Avray captan el color rosáceo del atardecer y la pálida luminosidad que preside los paisajes del llano inmediatamente después de la salida del sol. Los objetos se tiñen de un verdusco grisáceo y un violeta ceniciento, un tanto fantasmagóricos y flotantes. Los árboles se presentan como siluetas coralinas o trepan hacia el cielo como columnas de humo. 

Por el contrario, El paso del Ford al atardecer es delicadamente dorado. La atmósfera no es calurosa, sino templada y acogedora, muy al estilo de la Europa del Norte. El suelo y los arbustos aparecen pintados en tonos marrones y verdes vegetales y están ensombrecidos con un amarillo dorado. Las sombras se solidifican en la oscuridad. Los árboles se alargan horizontalmente difuminados por la luz del atardecer Y, como es habitual, subrayando el enfoque de Corot aparece escenificada la vida social que, en general, siempre es la del granjero o el campesino: profundamente rural, agraria.

La influencia y el legado de Corot.

Es imposible soslayar la importancia de Corot en la evolución de la pintura moderna del siglo XIX en Francia. El artista, retomando el punto que dejaron Poussin y sus seguidores en la pintura de paisajes clásicos (las arboledas primorosamente detalladas y ejecutadas en un estudio), devolvió la pintura paisajistica a la naturaleza, aunque sin echar por la borda su potencial narrativo o su poesia. El artista simbólico Odilon Redon describió a Corot como un pintor completo que se posiciona frente a la naturaleza como un poeta y un pensador y es antagónico a Courbet y a Manet, que nunca dejaron de sentirse esclavizados por la realidad observada. Sin embargo, es en la contribución de Corot a la evolución del impresionismo, el postimpresionismo y el cubismo donde radica la verdadera importancia del pintor. Claude Monet realizó su propio homenaje a Corot en 1897 con su celebrada serie de pinturas "Brazo del Sena, en las proximidades de Giverny", posteriormente, al ver que su obra colgaba junto a la de Corot, dijo la famosa frase "Aqui solo veo una persona no somos nada, absolutamente nada". Este es el día más triste de mi vida. Y Monet no fue el único que expresó su admiración. Paul Gauguin escribió con gran tino: A Corot le encantaba soñar y ante sus cuadros yo también sueño. Renoir, Pissarro, Picasso, Braque y Juan Gris confesaron asimismo estar en deuda con el pintor, al que llamaban el Maestro de Ville d'Avray


El paso del Ford al atardece, 1868. Óleo sobre tela. 99 x 135cm Museo de Bellas Artes. Rennes.


Claude Monet Brazo del Sena en Giverny con neblinas matutinas 1897 Óleo sobre tela. 89 x 91.5 cm. Museo de Arte de Carolina del Norte. Raleigh

domingo, 17 de diciembre de 2023

Gustave Courbet El origen del mundo

Gustave Courbet

El origen del mundo 1866 

Óleo sobre tela. 46 x 55 cm 

Museo de Orsay, Paris 


La historia del escandaloso cuadro de Courbet El origen del mundo se basa en la confusión y clandestinidad. Encargado originariamente por Khalil Bey, un diplomático turco que trabajaba en Paris, este cuadro se conservó oculto tras un pañuelo de seda verde. Luego desapareció durante un tiempo y resurgió en el Museo Szépművészeti de Budapest, donde se mantuvo tapado tras otro cuadro de Courbet, El castillo de Blonay (1877). En 1955, pasó a ser propiedad del teórico psicoanalista francés Jacques Lacan, que lo tuvo colgado en su despacho, detrás de una pintura encargada a André Masson. Comparada con otras importantes obras realistas de Courbet, El origen del mundo es un cuadro inusualmente pequeño. La imagen, que plasma el torso reclinado de una mujer desnuda con las piernas abiertas y mostrando sus genitales en un primer plano, no está pintada a tamaño natural. Por eso no transmite ninguna sensación de intimidad y lleva el auténtico sello del pensamiento realista la idea de que sea cual sea el tema, este tiene que representarse directa, fiel y desapasionadamente. La carne expuesta es de una crudeza algo desconcertante. La división de los labios es dibujada con rudeza y carece de sensualidad o misterio, incluso donde se pierde la mata de un oscuro vello pubico. Cuesta desprenderse de la sensación de que Courbet trata el cuerpo como un paisaje. Y no lo hace con la intensidad metafórica de un pintor romántico, sino más bien como un ejercicio topográfico objetivo. De todos modos, en el cuadro de Courbet predomina la sensación de que ese "desvelar" es orquestado. Enfrentados a algo que por lo general permanece oculto, se nos anima a verlo como lo que es en realidad. Ahora bien, nos queda la incertidumbre de pensar cuál es el propósito de tal acto de exhibición pública, que a su vez nos lleva al punto de partida y nos hace considerar el significado del titulo del cuadro. El origen del mundo no nos habla de una imagen erótica, sino de una imagen casi mistica. Al desprenderla de toda prenda de ropa, cuyos vestigios todavía advertimos en la parte superior de la pintura, nos hallamos cara a cara con el misterio corporal último, el que resulta de la comparación entre el interior y el exterior el espacio interno e invisible del cuerpo, visto como la fuente de una nueva vida, opuesto a lo externo, que es la temática de la mirada masculina y el objeto del deseo del hombre.

Courbet como precedente de Marcel Duchamp

Se ha dicho que El origen del mundo influyó en la concepción de El gran cristal de Duchamp, obra realizada entre 1915 y 1923, y en otras como Dato conocido núm. 1. La cascada, 2, El gas iluminador (1946-1966) y la versión fotográfica de Hoja de higo femenino (1966). Sin embargo, no tenemos suficientes datos para establecer una relación directa. El cuadro de Courbet no fue mostrado al público durante la producción artistica de Duchamp. Pero lo que si es indiscutible es la fascinación que el artista sintio por el maestro realista, como muestra el grabado Pastiche detalles seleccionados según Courbet (1968). La obra se basó en la tela de este ultimo, Mujer con medias blancas, realizada en 1861. La presencia del ave en el grabado (si es un halcón o un loro ha sido motivo de polémica) también implica que existe relación entre este grabado y Mujer con un loro, de Courbet, que el artista pintó el mismo año que El origen del mundo 

Marcel Duchamp Pastiche: detalles seleccionados según Courbet. 1968 Grabado de una plancha de cobre, 35 x 23.5 cm Galeria Nacional de Canada. Ottawa. 

sábado, 16 de diciembre de 2023

El Baño JEAN-LÉON GÉRÔME

 

El Baño

JEAN-LÉON GÉRÔME

#100PinturasFamosas 

#013

En esta pintura orientalista creada por Jean-Léon Gérôme se desconoce el país de origen. Gérôme representa a una mujer caucásica de cabello negro que es bañada por una mujer africana que atiende su cuerpo. El cuarto de baño tiene un fregadero grande y elaborado rodeado de azulejos de porcelana. Además, hay azulejos de color turquesa que rodean la habitación, lo que le da elegancia a la habitación.

Al mirar más profundamente en esta pintura, se puede ver la escritura árabe en la parte superior derecha. Esta escritura simboliza que el escenario de esta pintura está en el mundo árabe. Además, al mirar la relación entre las dos mujeres, el rostro de la mujer blanca está apartando la mirada de la mujer africana. Esta relación juega con una lente orientalista porque la mujer blanca extiende su mano como si no tuviera respeto por la mujer que la lava; se ve claramente una lucha de poder. Al no mirarla y extender su mano como si debiera ser mimada, el espectador puede asumir que el estatus de la mujer blanca es mucho más alto que el de la mujer negra. De manera similar, al mirar la ropa de la mujer africana, ella lleva un tocado y una tela alrededor de su cuerpo, pero se le cae la ropa.

Esto podría interpretarse como la razón por la cual la mujer blanca no está dispuesta a mirarla, porque su desnudez es intrínsecamente perturbadora para la sociedad blanca. Por último, al representar a la mujer blanca desnuda, Gérôme juega con los deseos de los hombres franceses por las mujeres de Oriente.

Aunque su pecho no se revela, los hombres se habrían sentido intrigados por su desnudez, ya que habría tranquilizado sus impresiones sobre el Oriente como exótico.

viernes, 15 de diciembre de 2023

Alfred Sisley

 

Avenida de los castaños en la Celle-Saint-Cloud

Alfred Sisley 1865

Óleo sobre tela. 129.5 x 208 cm.

Museo del Petit Palais, Paris 

Alfred Sisley es de origen inglés y nació en Paris en 1839. Estudio pintura junto a Claude Monet, Auguste Renoir y Frédéric Bazille en el estudio del pintor suizo Charles Gleyre, expuso en el Salón de los Rechazados y fue incluido en la primera exposición impresionista de 1874. Apenas se le reconoció su valia en vida, pero una exposición de su obra que organizó Monet tras su muerte tuvo tanto éxito que lo consagró como una importante figura del impresionismo  

Avenida de los castaños en la Celle-Saint-Cloud, creada cuando Sisley tenía algo más de veinte años, es una obra muy alejada de lo habitual en su producción. Sin embargo es uno de los mejores paisajes pintados en un estudio de la época. Aunque Sisley ya se habia alineado con la nueva pintura, esta no es una obra plenamente impresionista y aunque se ha dicho que se creo con la intención de someterla al Salón oficial, lo cierto es que fue rechazada por este en el verano de 1867 En términos de lenguaje pictórico el cuadro es mucho más deudor de los paisajes realistas de Gustave Courbet y la obra de los pintores de Barbizon que de la producción de sus colegas impresionistas. En la década de 1830, Camille Corot y Narcisse Diaz pintaron en esos mismos parajes, es más, incluso pintaron los mismos arboles. El follaje, dispuesto en capas y en un tono formal, junto con cierta exageración del contraste entre la luz y la oscuridad, alli donde los rayos del sol inciden sobre rocas y árboles, recuerdan al joven Corot en una obra como La arboleda de castaños, de principios de la misma década. Como en el cuadro de Théodore Rousseau, Los desfiladeros de Apremont a mediodia, Sisley enfatiza la linea plana de la tierra empleando un falso horizonte para dividir el cuadro casi exactamente en dos partes, mientras que a su vez salpica el primer plano de pequeños incidentes visuales que van disminuyendo a medida que el suelo retrocede Como trabajo preparatorio de lo que claramente iba a ser una obra fundamental, Sisley realizó al aire libre varios estudios al óleo de los castaños de la Celle-Saint Cloud y regresó al mismo lugar en 1867, año en que pintó otra obra con el mismo titulo, mucho más inquietante y parecida a los trabajos de Corot, que en la actualidad se conserva en la colección de la Galeria de Arte de la Ciudad de Southampton, en Inglaterra 

Sisley y Monet

El estilo pictórico de Sisley cambió tras la primera exposicion impresionista de 1874. El artista siempre se había sentido próximo a Monet y entonces, bajo su influencia, empezó a intensificar el color de sus cuadros y a ampliar la variedad de sus pinceladas. Fue la concepción osadamente vivida y casi expresionista del muelle de Le Havre de Monet lo que, en un alarde de provocación, le inspiró para poner título a la obra Impresión, sol naciente, término a partir del cual surgiría el nombre de impresionismo.

Avenida de los castaños en la Celle-Saint-Cloud. 1867 Óleo sobre tela. 95.5 x 122 cm. Galeria de Arte de la Ciudad de Southampton. 

Jean Baptiste Camille Corot. La arboleda de castaños, a principios de la década de 1830 Óleo sobre tela, 34 x 49 cm Musea Fitzwilliam Cambridge

jueves, 14 de diciembre de 2023

Crematorio del siglo I en la antigua ciudad de Caraca

 

Los arqueólogos hallan un crematorio del siglo I en la antigua ciudad de Caraca.

Una gran pira funeraria romana a orillas del Tajo

El solitario cerro de la Virgen de la Muela, en Driebes (Guadalajara), a orillas del Tajo, estaba coronado inicialmente por un oppidum carpetano (asentamiento fortificado) y terminó convirtiéndose en la ciudad romana de Caraca, que lleva más de 400 años asombrando a los expertos. En 1597 se descubrió en su ladera meridional un conjunto de objetos de plata prerromanos y en 1945 se halló otro formado por lingotes, torques, tortas de fundición, fibulas, brazaletes, anillos y monedas, todos de plata y fechados en el siglo III a. C. Pero lo notable son los hallazgos que desde los ochenta se suceden en el interior de esta ciudad romana de ocho hectáreas. El último es la excavación de un ustrinum (edificación destinada a incineraciones) del siglo I y que incluye los restos de dos personas muy notables de la población. La construcción cubría 80 metros cuadrados una de las mayores localizadas del Imperio Romano y no estaba cubierta. En su interior se han hallado también los ungüentarios con los que se lavaba a los muertos, restos óseos de animales sacrificados y cerámicas. 

Caraca era una ciudad que se alzaba a mitad de camino entre Complutum (actual Alcalá de Henares) y Segóbriga. Fue conquistada por Sertorio en el año 77 a. C. al hilo de las guerras civiles romanas. Aunque la citaron Ptolomeo y el Anónimo de Rávena, no fue hasta 2016 cuando se tuvo plena constancia de su ubicación. Gracias al georradar y a los vuelos de dron se localizó el foro, su acueducto de tres kilómetros y elementos militares de la campaña de Sertorio. En 2021, se halló lo que parecía ser un edificio funerario en sus afueras, que ahora el estu-dio Un ustrinum romano en Caraca de Emilio Gamo, Javier Fernández Ortea, Macarena Bustamante, Saul Martin, Santiago David Domínguez y Alejandro González Blas-describe en la revista Anas, del Museo Nacional de Arte Romano, en Mérida. 

Excavado el año pasado, el ustrinum es un edificio de planta rectangular de 8 por 10 metros, de anchos muros de un metro de grosor y que fue construido junto a vía Complutum-Cartago Nova. En la actualidad, la estructura del edificio está completamente arrasada. En lo que era el interior del crematorio, se ha descubierto una gran mancha de ceniza sobre la que se localizaron fragmentos de vidrio romano deformados por las altas temperaturas, cerámica común romana y pintada de tradición indígena, así como fragmentos de clavos de hierro, maderas y adobes quemados. El ustrinum incluía dos fosas, de unos 2,5 metros de longitud, donde fueron incineradas dos personas. 

"Creemos", afirma Gamo, "que el área central estaba destinada a albergar la pira funeraria. Probablemente los restos humanos que hemos encontrado en esta excavación fueran los restos no seleccionados de, al menos, dos cremaciones humanas". Los romanos, tras quemar los cadáveres, apagaban el fuego con agua y vino, recogían los restos óseos calcinados y los enterraban en una urna, pero siempre podían quedar algunos en el suelo. 

Los materiales arqueológicos localizados en esta estructura funeraria se caracterizan por ser una hibridación entre tradiciones locales y las romanas, según el informe. Como el cerго fue ocupado desde el Paleolítico, los expertos han hallado también 14 piezas de sílex, elementos carpetanos de finales de la Edad del Bronce y principios de la del Hierro. Pero, además, se han identificado restos óseos de animales, todos quemados en la misma pira como parte de un ritual.

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Gustave Moreau

 

Joven con la cabeza de Orfeo en brazos 

Gustave Moreau 1865 

Oleo sobre tela 154x99.5 cm 

Museo de Orsay, Paris


Gustave Moreau nació en París en 1826 Estudió pintura en la Escuela de Bellas Artes. A los sesenta años, se convirtió en la figura clave de enfrentamiento con el impresionismo y con el cariz que estaba tomando el simbolismo francés. Entre sus admiradores, destacaron los escritores Joris-Kari Huysmans y Marcel Proust. En 1892, le nombraron catedrático de la Escuela de Bellas Artes, y Georges Rouault y Henri Matisse pasaron a ser alumnos suyos. Murió en París en el año 1898 

Cuando Moreau pintó Joven con la cabeza de Orfeo en brazos le faltaba poco para cumplir cuarenta años y ya había alcanzado la plenitud de su arte. El cuadro (al igual que su creador) fue juzgado extravagante y tuvieron que transcurrir casi dos décadas para que el gusto cultural de la época le fuera a la zaga. La oportunidad vino de manos de un nuevo grupo de jóvenes pintores simbolistas que incluía a Emile Bernard, Odilon Redon y Ker-Xavier Roussel Este cuadro es caracteristico del periodo central de Moreau: la traslación exótica y con todo lujo de detalles de una imagen que apela a misteriosas prácticas paganas y a un erotismo ritualizado. La historia de Orfeo es harto conocida. Una serpiente venenosa muerde a la ninfa Euridice, esposa de Orfeo (poeta, músico de Tracia e hijo de Apolo), y esta muere. Orfeo, desconsolado, emprende un viaje para recuperar a su amada del seno del mundo subterráneo. Hechiza a Perséfone con su música y esta accede a liberar a Euridice, siempre y cuando Orfeo resista la tentación de mirarla hasta que la ninfa haya regresado a la Tierra. Sin embargo, Orfeo no acierta a cumplir esta condición y sobreviene el desastre. Euridice se ve obligada a regresar al mundo subterráneo. Molestas por el decidido amor que Orfeo siente por Euridice, un grupo de Ménades lo descuartiza y lanza su cabeza y su lira al rio Hebro. Esta es la historia que precede al discutido episodio que pintó Moreau. Según esta versión, la cabeza y la lira de Orfeo fueron arrastradas por la corriente hasta la isla de Lesbos. La pintura muestra a una joven que, con gran respeto, recupera la cabeza cortada y la lira de Orfeo. 

Moreau contra el impresionismo

 Moreau era un encarnizado defensor de un retorno a lo mistico en la pintura. Es famosa su frase: Solo creo en lo que no veo y únicamente en lo que siento Hacer tal afirmación en un momento en que el impresionismo empezaba a difundirse implica que el artista tenia una concepción radicalmente distinta no solo de la naturaleza del arte, sino también de su propósito cultural. Por encima de todo, la nueva obra de arte simbolista tenía que enriquecer culturalmente. Al margen del interés que mostró por los pintores del Alto Renacimiento o Cinquecento (Leonardo da Vinci en particular), Moreau se sintió fascinado por el arte indio y el arte chino. En lugar de postular la disolución del detalle decorativo, que constituía el grueso del lenguaje reduccionista del impresionismo, Moreau quiso retomar una clase de pintura que evocara el pensamiento a través de la línea, el arabesco y todos los recursos ornamentales que las artes plásticas tienen a su disposición

domingo, 10 de diciembre de 2023

Édouard Manet

 

Olympia 

Édouard Manet 1863 

Oleo sobre tela 130 x 190 cm

Museo de Orsay Paris


Édouard Manet nació en 1832 en el seno de una familia acomodada de Paris. Aprendió pintura en el estudio del artista Thomas Couture, pintor conocido en los salones, y en los inicios de su carrera acusó la influencia de los maestros españoles Velázquez y Ribera. 

En la segunda mitad de la década de 1860, Manet encabezó el grupo de pintores de Batignolles que incluía a Degas, Monet, Sisley y Pissarro Provocó un gran escándalo en el Salón de los Rechazados de 1863 al exponer Le déjeuner sur l'herbe y también dos años después, cuando el Salón oficial aceptó su Olympia Olympia 1863 Oleo sobre tela 130 x 190 cm. Museo de Orsay Paris Sin duda alguna, Manet es el puente, o el nexo de unión conceptual, entre el realismo y el impresionismo entre la pintura gestada en un estudio de Jean Baptiste Greuze y Gustave Courbet y la pintura al aire libre de Alfred Sisley y Claude Monet. Como pintor extremadamente cualificado del Salón, Manet fue capaz de elaborar las composiciones normativas y elegantes que tanto apreciaba la Academia sin dejar de abordar una temática profundamente contemporánea. Asimismo, se dedicó a crear una serie de obran en un estilo relajado que gozaba de gran popularidad entre los pintores de nueva generación. Olympia es una composición muy lograda y de gran solidez técnica que carece de la extrañeza espacial de Le déjeuner sur l'herbe, obra que Manet había empezado el año anterior y concluido ese mismo año. 

La modelo de Olympia, que también fue la que posó para Le déjeuner sur l'herbe, era la pelirroja Victorine Meurent, una de las preferidas del artista. Esta modelo posa deliberadamente para el cuadro como si fuera una cortesana. El titulo no nos induce a engaño porque la mayoria de las cortesanas de la época trabajaban con pseudónimos para resultar más exóticas ante los clientes potenciales. Olympia, reclinada en unos cojines, con las piernas extendidas sobre un costoso chal de seda, es atendida por una sirvienta negra que le ofrece unas flores (regalo, sin duda, de un caballero agradecido) Sin embargo, a pesar de que parece exhibirse descaradamente (y con ello dejar bien claro que está disponible), también desafia moralmente al espectador con su mirada.


Realismo y teatralidad.

Así como la utilización que Courbet hace del cuadro en pinturas como El estudio y El funeral de Ornans apela al espectador para infundirle la sensación de que forma parte de un colectivo (un público, en otras palabras), la Olympia de Manet busca la individuación de ese mismo espectador. La teatralidad de Courbet aparece acotada y limitada, como si se hallara tras un palco de proscenio. Manet, en cambio, rompe con esta convención y destruye la ilusión teatral para dirigirse a nosotros directamente, a la manera de un soliloquio absolutamente personalizado.

sábado, 9 de diciembre de 2023

Edgar Degas

 

Jóvenes espartanos practicando ejercicio

Edgar Degas 1860-1862

Oleo sobre tela. 109,5 x 155 cm Galeria Nacional, Londres


Edgar Degas nació en Paris en 1834. Su familia secundó su ambición de convertirse en pintor y lo matriculó en el estudio de Louis Lamothe, discípulo del gran maestro clásico Jean-Auguste-Dominique Ingres. En 1855 y en 1856, asistió a la Escuela de Bellas Artes. A continuación, estuvo tres años trabajando en Nápoles, Roma y Florencia. Murió en 1917 

La escena se situa en un altollano de Esparta. La acción transcurre de izquierda a derecha. Unas muchachas se enfrentan a unos jóvenes desnudos que están posando. Parecen retarlos, quizá para que les demuestren su hombria. Un grupo de adultos los observa desde cierta distancia. El paisaje es imaginario. Degas nunca estuvo en la peninsula griega, aunque había leído la historia de la antigua Esparta. Tras las muchachas, en esta amable narración de una confrontación sexual, vemos la versión de Degas del monte Taygetos (del que la leyenda dice que los niños espartanos eran expuestos a los elementos aun a riesgo de su propia vida) A pesar de las imperfecciones de esta obra de juventud, Jóvenes espartanos practicando ejercicio posee una unidad notable, profundamente evocadora y atmosférica. La escena en su conjunto, desde los cuerpos enjutos, bronceados y atléticos del primer plano hasta la ciudad de Esparta, que desciende del pie de unas colinas distantes, está bañada con una luz ambarina y transmite el perturbador calor de un atardecer de verano. Jóvenes espartanos practicando ejercicio fue concebida poco después de que Degas regresara de su viaje de estudios a Italia un momento de dificil transición para el joven pintor Queria ser moderno, pero también quería poner en práctica algunas de las lecciones del pasado Este cuadro muestra un enfoque claramente clasico de la confección de una obra. En la Academia, Degas habia aprendido historia de la pintura al estilo de Jacques Louis David. En Italia, había copiado obras de Mantegna, Botticelli y Rafael Presentado en forma de friso, de cuadro neoclásico, Jóvenes espartanos practicando ejercicio acusa la influencia de ambas experiencias Llegado el momento, la composición resultó de muy difícil factura. Existen distintas versiones que, tomadas en su conjunto, muestran el gran esfuerzo que hizo Degas para mantener en equilibrio los dos grupos principales y situarlos cómodamente en el paisaje. Su formación clásica le dictaba que para garantizar que la articulación fuera la adecuada, las figuras debían dibujarse primero desnudas, para vestirlas después, y ser estudiadas individualmente antes de reagruparlas Ambos procedimientos crearon problemas a Degas y esto se advierte claramente en la obra acabada. Los ropajes que cubren a las muchachas parecen haber sido pensados con posterioridad y, a pesar del gran empeño del artista, los cinco jóvenes no logran cohesionarse en un grupo convincente Mientras vivia en Roma, Degas desarrolló una particular fascinación por el cuerpo adolescente. Abandonó las formas masculinas heroicas de gran musculatura y los modelos de generosa femineidad que propugnaban las academias francesas y, en su lugar, recurrió a jóvenes que se adecuaban más a los temas por él elegidos. Llevó a cabo relevantes proyectos pictóricos con personajes jóvenes, como San Juan Bautista y el ángel, La hija de Jefta y David y Goliat

miércoles, 6 de diciembre de 2023

Frederic Edwin Church

 

Cotopaxi

Frederic Edwin Church 1862 

Oleo sobre tela, 121.9 x 215.9 cm. Instituto de las Artes de Detroit 


Frederic Edwin Church estudió pintura con el paisajista autodidacta de origen inglés Thomas Cole (1801-1848). Cole, por cuenta propia, había sublimado el paisaje estadounidense y lo había imbuido de una fuerza alegórica, inconfundiblemente cristiana y casi ruskiniana. Church, que heredó el lugar de Cole como insigne artista americano, supo crearse una publicidad favorable y gracias a eso encaminó la vertiente pública de su trayectoria artistica con considerable habilidad (hizo magníficas exposiciones individuales en Nueva York y las llevó en itinerancia a importantes centros culturales de Europa). En el aspecto filosófico, era un rendido admirador del gran naturalista alemán Alexander von Humboldt, autor de "Cosmos: esbozo de una descripción física del universo", y compartia con él su pasión por América Central y América del Sur 

Church realizó dos viajes a América del Sur En el primero, en 1853, se propuso comprobar la concepción de Humboldt de la naturaleza. Partió de Columbia, cruzo los Andes hasta Ecuador y, con la intención de demostrar la tesis de Humboldt de que existia una armonia universal inspirada por Dios, ocupó su viaje realizando varias series de dibujos a lápiz y en acuarela en los que reflejaba todo lo que le salia al paso, de la planta más pequeña a la montaña más alta. Esa fue la primera vez que vio el Cotopaxi, aunque el material para realizar el cuadro lo reunió durante su siguiente viaje, en 1857, cuando presenció una erupción volcánica. Cotopazi es una obra de gran relevancia ejecutada en su escenario natural durante la guerra civil de Estados Unidos. 

En Crepúsculo en tierras salvajes, pintada en 1860, cuando la guerra ya era incipiente (como ha destacado Robert Hughes), una puesta de sol colérica parece convertir las aguas del lago en sangre. Cotopaxi, la visión de la naturaleza de Church más apocaliptica, fue creada un año después de que comenzara la guerra. Y la luminosa y liviana Estación de las lluvias en el trópico fue finalizada un año después de que acabara la misma.

El poder alegórico de Cotopaxi se parece al que consiguió el pintor inglés John Martin en obras como Los angeles caídos entrando en el Pandemonio (1841), aunque no se sabe si Church llegó a ver la obra de Martin. Ambos pintaban imágenes de la naturaleza in extremis como un modo de denunciar que el mundo se hallaba al borde de un cataclismo moral. En la pintura de Church, la iracunda Tierra vomita gas y cenizas que, ardiendo, se elevan al cielo y amenazan con hacer palidecer el sol. El astro, a su vez, parece convertir la Tierra en un sulfuroso incendio infernal en el que todo va a consumirse. Es un pulso de organización pictórica. Aparte de enfrentarse a las poderosas fuerzas de la naturaleza, Humboldt también enseñó a sus lectores la importancia de la observación detallada, y en obras como Cotopaxi, Church muestra un delicado equilibrio entre el colosal suceso y la ejecución de los pequeños incidentes pictóricos 


La concepción de la naturaleza de Alexander von Humboldt.

Humboldt, devoto cristiano y cientifico, veía la naturaleza en términos de unidad y diversidad, una energia interior unificadora que se manifestaba en una multitud de formas distintas. Y el aliento de la vida era lo que insuflaba vitalidad al conjunto.

Théodore Rousseau

 

Los desfiladeros de Apremont a mediodía 

Théodore Rousseau 1857 

Óleo sobre tela 64.5 x 100.5 cm Museo de Arte de la Escuela Universitaria de Middlebury 

Théodore Rousseau nació en París en 1812. Su obra de juventud acusa la influencia del paisajismo holandés. Tras viajar y pintar en diversas localidades de su país, terminó por establecerse en Barbizon, junto al bosque de Fontainebleau, donde siguió trabajando durante el resto de su vida. Con Millet, Corot, Daubigny y Diaz, fue miembro fundador de la escuela de Barbizon de pintura paisajista. A pesar de que enviaba sus cuadros con regularidad al Salón de París, casi siempre se los rechazaban porque su obra partia de las convenciones académicas establecidas. Murió en Barbizon en 1867. 

El famoso escritor Théophile Gautier describió a Rousseau como el Delacroix de la pintura paisajista Se referia a la intensidad de los colores del pintor y a la fuerza de su método pictórico, y es cierto, sin duda alguna, que Rousseau introdujo en la pintura paisajista francesa una nueva gama de armonías de color y de pinceladas sueltas que guardaban cierta similitud con los paisajes ingleses de la misma época, en especial los últimos esbozos al óleo, de gran formato, de John Constable. Pero Rousseau también fue innovador en otros sentidos. Desarrolló un enfoque radicalmente distinto de la composición paisajista que iba a tener una enorme influencia en los impresionistas. Los desfiladeros de Apremont a mediodía es un ejemplo de primer orden. En esta obra, no se constituye un marco ni un punto de enfoque central donde canalizar la mirada. Al contrario, la horizontalidad enfática de la tela (un recurso tipico de Rousseau), junto con la amplia partición en dos mitades que existe entre la tierra y el cielo y la introducción de un falso horizonte secundario entre terrenos llanos y rocosos crea la profunda sensación de que nos hallamos en un mundo que es escudriñado sin descanso en lugar de ser contemplado sencillamente. Esta sensación se acrecienta debido a una procesión de pequeños incidentes pictóricos que se mueven de izquierda a derecha y de derecha a izquierda en el plano central de la pintura, la zona que recibe la mayor parte de la luz del sol.

Pintor local como John Constable (a quien el pintor francés admiraba), Rousseau se consideraba un artista local y veía su obra como un producto de su propio escenario, <<mi amado bosque», solía decir. A diferencia de los pintores impresionistas que aparecieron tan solo unos años después y se consagraron a la idea de trabajar al aire libre, directamente del motivo, Rousseau trabajó en su estudio a partir de dibujos y de notas de color que tomaba durante sus largos paseos por el campo. Las apariencias engañan y sus pinturas son imágenes construidas más que impresiones o fragmentos de un reportaje pictórico. Y como todas las imágenes construidas, los cuadros de Théodore Rousseau versan sobre la memoria así como sobre la observación. Por esta razón, poseen un aire intemporal. Representan un lugar, una hora del día y ciertas condiciones meteorológicas, pero están desprovistos de una sensación de inmediatez.

lunes, 4 de diciembre de 2023

Gustave Courbet El estudio del artista

 

El estudio del artista

Gustave Courbet 1855

Oleo sobre tela 361 x 598 cm 

Museo de Orsay Paris

Gustave Courbet es el padre del realismo francés y nació en la provinciana ciudad de Ornans en 1819. Sin dejarse impresionar por la enseñanza académica tradicional de la Escuela de Bellas Artes de Paris, asistió a academias particulares y estudió por su parte copiando a los viejos maestros del Louvre. Gracias a esa actividad, surgió en él una pasión especial por la obra de Caravaggio y Velázquez. Courbet expuso por primera vez en el Salón en 1884. Como buen político radical, rechazó la Legion de Honor que le ofreció Napoleón III. Se manifestó a favor de la Comuna y en 1871 fue encarcelado por complicidad en la destrucción de la Columna Vendome. Se le exigió que pagara su reconstrucción y el artista huyó a Suiza dos años después, donde vivió hasta su muerte, en 1877

Dicen con gran acierto que la pintura del estudio de Courbet se sitúa en el umbral del arte moderno. A pesar de que adopta la forma de un cuadro clásico, nos habla de temas absolutamente contemporáneos la cambiante relación entre la ciudad y el campo, el lugar del arte en el vasto ámbito de las ideas politicas, sociales y culturales de la época, o las consecuencias del nuevo orden posrevolucionario en la estabilidad de la vida cotidiana. Sin embargo, también fue una obra profundamente personal. Courbet describió la pintura como una alegoría auténtica que resume siete años de mi vida artística y moral El cuadro se ofrece al espectador con toda su fuerza, para que este lo interprete El pintor, sentado a su caballete trabajando en un paisaje mientras lo contemplan su modelo desnuda y un niño, ocupa la posición central del cuadro. Tras la tela y a la izquierda, aparece un grupo de gente corriente un judio, un sacerdote, un veterano republicano de 1793, un cazador, un vendedor de tejidos, un enterrador, una mujer dando de mamar a un bebé, etc. A la derecha, en penumbra y tras el artista, aparecen un gran número de amigos de Courbet. El poeta y crítico de arte Charles Baudelaire está apoyado en una mesa en primer término; el novelista realista Jules Champfleury está sentado justo detrás de Courbet, y el filósofo y político radical Pierre Joseph Proudhon (precursor de Karl Marx) se encuentra al fondo. Puede que el rasgo más significativo de El estudio del artista sea el modo de fusionar el paisaje lejano con el espacio interior Como el propio Courbet dijo con posterioridad, deseaba expresar la idea de que el mundo en su totalidad se presentaba ante él para que lo pintara.

Realismo

Este concepto fue acuñado por Courbet y por su circulo en una de sus periódicas reuniones en la Brasserie Andler, cerca del estudio del artista, hacia 1846. Era un término que debía contraponerse al de naturalismo Así como este último se refiere al modo en que se trata el mundo de la percepción, el primero se referiría al objeto temático: la representación de la vida contemporánea como es en realidad, sin importar lo brutal o perturbadora que pueda llegar a ser.

jueves, 30 de noviembre de 2023

Monedas de 10, 20 y 50 cent Francia 2024

En 2024 Francia cambia el diseño de sus monedas de 10, 20 y 50 céntimos

Después de que en 2022 Francia cambiara el diseño de sus monedas de 1 y 2 euros, en 2024 seguirá la renovación paulatina de su serie de monedas en circulación. En esta ocasión serán las monedas de 10, 20 y 50 céntimos las que cambiaran por completo, pasando de un mismo diseño para los tres valores, la Sembradora, a tres dedicados a tres importantes personajes femeninos: Simone Veil, Joséphine Baker y Marie Curie.

Desde la primera emisión de monedas euro de Francia, los valores de 10, 20 y 50 céntimos recogen el motivo de la sembradora, una constante en la historia del franco francés. Diseñada por Laurent Jorlo, «esta imagen, atemporal y moderna a la vez, representa una Francia que se mantiene fiel a sí misma, al tiempo que se integra en Europa».


Nueva moneda de 10 céntimos

La moneda de 10 céntimos representa a un icono de la lucha de los derechos de las mujeres, Simone Veil. Fue la primera mujer elegida presidenta del Parlamento Europeo, en 1979. Está considerada una figura del feminismo tras legalizar el aborto en Francia en 1975, cuando ocupaba el cargo de ministra de Sanidad. Como muestra de reconocimiento en Francia, se emitió en 2018 una moneda de 2 euros conmemorativa dedicada a esta gran mujer que también tuvo que vivir en sus carnes la tragedia del Holocausto nazi. 


Nueva moneda de 20 céntimos

La moneda de 20 céntimos tiene como protagonista a la cantante y bailarina nacionalizada francesa, Josephine Baker, símbolo de la liberación femenina, de la lucha contra el racismo y miembro de la Resistencia durante la ocupación nazi.


Nueva moneda de 50 céntimos

La moneda de 50 céntimos es en honor de Marie Curie, una física y química polaca nacionalizada francesa. Pionera en el campo de la radiactividad, es la primera y única persona en recibir dos premios Nobel en distintas especialidades científicas: Física y Química. También fue la primera mujer en ocupar el puesto de profesora en la Universidad de París.


La moneda de 50 céntimos es en honor de Marie Curie, una física y química polaca nacionalizada francesa. Pionera en el campo de la radiactividad, es la primera y única persona en recibir dos premios Nobel en distintas especialidades científicas: Física y Química. También fue la primera mujer en ocupar el puesto de profesora en la Universidad de París. 

martes, 28 de noviembre de 2023

Juan de Pareja, esclavo y aprendiz de Velázquez

 

Juan de Pareja, esclavo y aprendiz de Velázquez, el primer pintor afrohispano del que se tiene noticia

El Museo Metropolitano de Nueva York dedica la primera exposición monográfica al artista, que desarrolló su carrera tras ser liberado, y que simboliza la España multirracial del Siglo de Oro en que vivió

El viaje a Nueva York que Juan de Pareja (hacia 1608-1670) emprendió en 1971, cuando el Museo Metropolitano (Met) adquirió su retrato pintado por Velázquez, culmina ahora con la primera exposición monográfica que la institución dedica a quien fuera escla vo y aprendiz del maestro sevillano. El primer pintor afrohispano del que se tiene noticia fue siervo durante más de dos décadas, y la exposición que se inauguró ayer es la primera dedicada a glosar su trayectoria y el marco, poco conocido, de la España multirracial del Siglo de Oro en que vivió, Un panorama muy alejado de la visión monocroma oficial, su puesto fruto de la limpieza étnica que acometieron los Reyes Católicos dos siglos antes.

La muestra reúne 40 objetos, entre pinturas, esculturas y piezas de artes decorativas con modelos y motivos mestizos, así como un conjunto de libros y documentos, el más importante de ellos el de la manumisión de Pare ja por su dueño en 1650, que se conserva en el Archivio di Stato de Roma. Juan de Pareja, pintor afrohispano, que podrá verse has ta el 16 de julio, es también una lección sobre la importante pre- sencia de negros, mestizos y mo riscos en la pintura de la época-es decir, en la sociedad contemporánea-, como testimonian varias obras de Zurbarán, Murillo y las tres versiones que Velázquez hizo de una joven cocinera racializada, dispersas por el mundo y reunidas por primera vez en la exposición. Uno de los títulos con que se les conoce en España, La mulata, ayuda a alumbrar esa presencia callada.

La joya de la exposición son los dos cuadros firmados por Pa reja, en uno de los cuales, La voca ción de San Mateo, aparece autorretratado con la misma presencia orgullosa, asertiva, que mues tra en el cuadro que le dedicó Velázquez en 1650. El otro es El bautismo de Cristo. "Los dos son del Museo del Prado y son los principales [de la muestra). Cada uno tiene unos tres metros de ancho, y no es sencillo trasladar lienzos tan grandes. El Prado hizo un estupendo trabajo de conserva ción para que esas dos obras pu- dieran viajar hasta nosotros", explica David Pullins, responsable de pintura europea del Met y uno de los comisarios de la exposición. El autorretrato del artista en La vocación de San Mateo supone "un hilo directo con el que pintó Velázquez, una de las obras maestras del Met", según Pullins, Firme, franco, desafiante incluso, el pintor acapara las miradas con mayor determinación que su amo como pintor de corte en un flanco de Las meninas. En El bautismo de Cristo, la firma de Pareja es claramente visible en el ángulo inferior izquierdo del lienzo.

Los trazos de esa firma encierran el periplo vital de Pareja, nacido posiblemente en Antequera en torno a 1606-1608, hijo probablemente de una esclava africana y de un español blanco. Pese a la escasez de datos, los archivos ofrecen constancia de que la España del siglo XVII era una sociedad multirracial y que los artistas y artesanos solían contratar a esclavos para trabajar en sus talleres, en oficios menestrales o domésticos. Pero Velázquez y Pareja, o viceversa,

dieron un paso más allá en su relación -la de un artista consagrado con un joven aprendiz, ayudante, émulo y a la postre continuador del maestro cuando el primero llevó consigo a Italia al joven, en un viaje que se prolongó de 1649 a 1651.

El retrato de Pareja, que se exhibió en el Panteón romano en marzo de 1650, ocupa la sala principal de la muestra neoyorquina, justo enfrente del que Velázquez hizo del papa Inocencio X (un cuadro imponente al que parece asomarse Francis Bacon, que lo versionó más de tres siglos después). En Roma, el maestro español quiso impresionar a sus colegas italianos con su talento, y, según su biógrafo Antonio Palomino, "colocó este retrato [de Juan de Pareja] con tan universal aplauso en dicho sitio que, a voto de todos los pintores de diferentes naciones, todo lo demás parecía pintura, pero este solo verdad". Además de plas- mar la apariencia de Pareja, Velázquez logró mostrar también su carácter orgulloso, una prestancia especial, casi de gentilhombre, en alguien que había vivido sometido.

Pareja se dedicó a la pintura tras obtener su libertad, en 1654, fue a partir de entonces cuando desarrolló una carrera autónoma, independiente. De su ambición con los pinceles da muestra la dimensión de los dos cuadros reseñados, señal, más que de confianza, de arrojo. Pullins sostiene que su andadura fue mucho más conocida en el siglo XIX que ahora. "Creo que su historia, y mucha información sobre él, eran bien conocidas en el siglo XIX", apunta.


Renacimiento de Harlem

Sobre el alcance de la exposición, discreta en número de piezas y calendario, el comisario afirma que es pionera en ma chos sentidos. "Es la primera muestra monográfica, pero tam bién la primera en abordar el trabajo de artesanos esclavi zados, en una sociedad multirracial como la del siglo XVII en España. Arroja luz sobre Pareja, pero también sobre el Siglo de Oro español. En algún momen to del siglo XVII hubo más de dos obras de Pareja colgadas en la misma sala, fue así de impor tante".

La del Metropolitan es una exposición en clave woke, es decir, de relectura critica de la raza-y las clases-, pero también un homenaje al afroamericano que más contribuyó a recuperar la historia de Pareja del olvido. Arturo Schomburg, un erudito estadounidense autodidacta, nacido en Puerto Rico, dedicó buena parte de su fortuna a viajar por Europa, con España como principal parada, para rehabili tar lo que llamó la "diáspora negra". Schomburg fue una figura destacada del llamado Renacimiento de Harlem, un movimiento cultural y reivindicativo que a principios del siglo pasado puso en valor la contribución de la población afroamericana a la sociedad. La sala dedicada a los viajes de Schomburg por España, de los que regresó con la figura plena de Pareja, abre la mues tra con curiosas fotografias de la Giralda.

martes, 14 de noviembre de 2023

Las 3 Exposiciones de Le Petit Palacce

 

Después de “París romántico (1815-1858)” 

 y “París 1900, la ciudad del espectáculo”, 

 
el Petit Palais dedica la última parte de su trilogía a 
“(El) París de la modernidad (1905-1925)”.

 

El París de la modernidad 1905-1925 (secciones)

 El París de la modernidad  1905-1925 (Secciones)

Sección 1 – Montmartre y Montparnasse, caldos de cultivo para la creación

A principios del siglo XX, los talleres de los artistas se concentraban

Primero en Montmartre y luego en Montparnasse. Situadas en los márgenes, estas barrios ofrecen a la bohemia artística un ambiente animado, dentro

de los cuales el espacio público es de gran importancia, con sus cafeterías y sus redes de apoyo. Montmartre atrae, de finales del siglo XIX. siglo, los “rapins”, estos artistas en ciernes. Procedente de París o Provincia, luego España e Italia, se instalaron en talleres

barato: los del Bateau-Lavoir acogieron, a partir de 1904, el

“La banda Picasso”. Laboratorio de modernidad, este taller colectivo

es el lugar para apasionados debates estéticos y artísticos.

Todos se reúnen en el cabaret Lapin-Agile, donde se encuentran los artistas. mezclarse con poetas y escritores, así como con lo peor de la “chusma villano." Las incesantes obras de construcción, la inseguridad, la llegada de El turismo y el aumento de los alquileres empujan a los artistas a marcharse Montmartre hacia Montparnasse, en la margen izquierda del Sena.

 

Sección 2 – Los salones parisinos en el corazón del panorama artístico
Famosas exposiciones artísticas herederas de una tradición académica, los salones parisinos siguen siendo los acontecimientos esenciales de principios del siglo XX. Organizado por empresas artistas, estos salones siempre han estado abiertos a las mujeres. Lugares de venta y presentación en Público y aficionados, son de gran importancia para los artistas.Fundado en 1884, el Salón de Artistas Independientes se opuso al Salón de Artistas Franceses que alberga tendencias oficiales.
Creado en 1903, el Salón de Otoño se celebró en el Petit Palais antes de instalarse frente a él,en el Grand Palais, al año siguiente. Su objetivo es brindar oportunidades a jóvenes artistas,y presentar nuevas tendencias al público en general. Marcado desde 1905 por el escándalo obras fauvistas, y en particular exhibiendo tanto a los neoimpresionistas como a los cubistas,acompaña el nacimiento del arte moderno.
 
Sección 3 – El “boom” del ciclo muestra, automoción y aviación
Los nuevos modos de transporte que están surgiendo –el velocípedo, automóvil y aviación – pronto tendrán su
Salones propios en París. El Grand Palais acoge, en
1901, Salón Internacional del Automóvil, la Bicicleta y el Automóvil deportes que luego se celebrarán cada año, excepto en 1909 y 1911. Los visitantes acudieron allí por cientos miles de personas para descubrir los automóviles Serpollet, el primer coche Renault y muchos otros vehículos.
En 1908, una pequeña parte del salón estaba reservada para aviones y globos. Los visitantes pueden admirar
El avión de Clément Ader, la Antonieta de Levavasseur o la Señorita de Santos-Dumont. El éxito es tal que un nuevo espectáculo especialmente dedicado a La aviación es esencial. Se inaugura la primera Exposición Internacional de Transporte Aéreo en 1909 por el Presidente de la República Armand Fallières.
 
Sección 4 – “Poiret el Magnífico”
Hijo de un pañero, Paul Poiret fundó su casa de moda siendo muy joven. en 1903. La historia registra que “liberó” a la mujer del corsé en 1906. Sobre todo, infundió flexibilidad a sus modelos, mientras inspirándose en los artistas fauvistas y la estética oriental.
Genio del “marketing”, inventó el concepto de productos derivados, lanzando el primer perfume de diseñador en 1911. Se derrite, el mismo año, Maison Martine, que produce artes decorativas inspirado en la creación gratuita de jóvenes aprendices, basado en el modelo de los talleres vieneses, las Wiener Werkstätte. Refuerzo su reputación gracias a las “estrellas” de la época, como el actrices Réjane y Mistinguett, comprendió muy rápidamente el interés utilizar los nuevos medios del cine, la prensa y fotografía para difundir sus modelos. Él también está entre los
Los primeros modistos que se instalaron en los Campos Elíseos. Dentro en su mansión privada, organiza fiestas memorables, entre ellas
Los disfraces participan en las espectaculares producciones.
 
Sección 5 – ¡El Théâtre des Champs-Élysées está abierto!
Cuando se inauguró en 1913, el Théâtre des Champs-Élysées estaba a la vanguardia de la modernidad. Construido
Diseñado por Auguste y Gustave Perret, el edificio de hormigón armado combina materiales y tecnologías.
Innovador con una estética refinada, que anuncia el art déco. El escultor Antoine Bourdelle diseñala decoración de la fachada y supervisa la decoración interior. Participan diferentes artistas,entre ellos Maurice Denis, Édouard Vuillard y Jacqueline Marval. La programación innovadora es inaugurada por los Ballets Rusos, fundados por Serge Diaghilev, y cuyo bailarín estrella es Vaslav
Nijinsky. El 29 de mayo de 1913, con la música de Igor Stravinsky, la compañía conmocionó al público y a la crítica. con La consagración de la primavera, que hizo legendaria la obra y el Théâtre des Champs-Élysées.
Estos coloridos ballets, cuyo vestuario suele estar inspirado en el folclore tradicional ruso, creó una verdadera locura e influyó tanto en la moda como en la joyería de la época.
Sección 6 – Francia en guerra
El 3 de agosto de 1914, Alemania declaró la guerra a
Francia. La vida de todo un pueblo está patas arriba: 72 millones
Los hombres están movilizados y muchos lo saben.
El infierno de las trincheras. Esta guerra será una de las más asesinos de la historia, con casi 10 millones muertos y más de 21 millones de heridos. En París, el
Los taxis entran en la leyenda, transportando. soldados al frente de la primera batalla del
Marga. El Grand Palais sirvió como cuartel y luego como hospital.militar, dependiente de Val-de-Grâce. Da la bienvenida a la soldados lisiados y trata "caras rotas",víctimas de esta guerra científica y moderna contra nuevas armas. Por primera vez, esta guerra es filmado y fotografiado: imágenes de frente,transmitidos en París, contradicen las imágenes propagandísticas. Atacado por zepelines (dirigibles de
Fabricación alemana), aviones y cañones enemigos, y los civiles parisinos no se salvaron.
Las mujeres se contratan a sí mismas como enfermeras, reemplazando a los hombres en puestos vacantes,y se ganan la vida, entre otras cosas, en fábricas de armas, donde les pagan la mitad que sólo hombres. Muchos niños, a los que a veces también se les exige que trabajen, se convierten en huérfanos, “pupilos de la nación”.
 
Sección 7 – Lejos del frente, la vida se reanuda
La vida cultural parisina se detiene repentinamente cuando el
La capital fue declarada sitiada en agosto de 1914. Se reanudó gradualmente a finales de 1915. La asociación Lyre y
Palette ofrece lecturas, conciertos, pero también los primeros.
Exposición francesa de arte africano y oceánico, en noviembre de 1916, en el estudio del pintor Émile Lejeune. En Paul Poiret, la galería
Barbazanges presenta “El arte moderno en Francia”, en julio de 1916, exposición organizada por André Salmon. Picasso expone allí durante el primera vez sus Demoiselles d'Avignon. Al año siguiente, un exposición dedicada a Amedeo Modigliani en la galería Berthe Weill debe ser parcialmente desmantelado por “exhibición indecente”, sus Desnudos mostrando pelo en ciertas partes del cuerpo!
Los teatros y salas de espectáculos están reabriendo gradualmente y el público
Frecuenta cines para entretenerse. Con el traje de ballet
Desfile, en 1917, en el Théâtre du Châtelet, esta época conoce, paradójicamente, la efervescencia cultural y las innovaciones artístico importante.
 
Tramo 8 – Montparnasse, encrucijada del mundo
La paz redescubierta vio la llegada de los llamados “locos años veinte”, caracterizado por una intensa actividad artística, social y cultural. Procedentes de todo el mundo, innumerables artistas
Corre a Montparnasse. Constituyen lo que el crítico
En 1925, André Warnod nombró la Escuela de París. Los salones,
Galerías, marchantes, academias libres se están reorganizando.
Los cafés se convierten en lugares de encuentro y exposición.
Los artistas Chaïm Soutine y Tsouguharu Foujita conocen verdaderos éxitos.
Kiki de Montparnasse es la musa de este París de los años 20 que también vive de noche, con sus primeras salas de baile. El jazz es importados en gran medida por los estadounidenses, muchos de los cuales llegaron a
Europa para escapar de la prohibición que hace estragos allí.
Algunos de ellos también huyen de las leyes segregacionistas.
Americano. Las bolas se multiplican y concretan “la unión Artes ". El Baile Colonial (posteriormente llamado “Bal nègre”) atrae también el All-Paris, con sus beguinas martinicanas.
 
Sección 9 – París “más rápido, más alto, más fuerte”
De 1920 a 1929, los locos años veinte celebraron una paz recién descubierta, con una gran sed de vida. Allá
La generación que vivió las batallas de la Gran Guerra busca olvidarse de sí misma en el alcohol.y libertinaje. Sin embargo, contribuye a hacer de París una especie de Edén, como resume
Ernest Hemingway en su novela París es una fiesta (1964). Los outfits reflejan este nuevo arte. de vida: vestidos de cóctel, lentejuelas y plumas se prestan a nuevos bailes desaliñados.
Estos se están acelerando, en un momento en que la velocidad es impulsada por todas las cosas nuevas: el jazz y el Charleston del otro lado del Atlántico, el cine, el automóvil, el tren, los transatlánticos…
En este contexto aparece la figura ambivalente de la flapper. Esta “nueva mujer”, con multifacético, fascina y perturba. Establecida como heroína por Victor Margueritte, se extendió por todo
a través de la literatura y llega a la prensa femenina, la publicidad y la industria cosmética.
 
Sección 10 – Los suecos y La Revue nègre en el Théâtre des ChampsÉlysées
En 1920, el Théâtre des Champs-Élysées renovó su repertorio con los Ballets Suecos, bajo la responsabilidad financiera del coleccionista
Rolf de Maré. Él ve estos espectáculos como una obra de arte. total mostrando su propia colección. La coreografía es interpretada por el bailarín sueco Jean Börlin hasta 1925. Explorante las relaciones entre escena y pintura, Börlin empuja los límites de la danza en sus interacciones con las artes visuales. los compositores del grupo de los Seis (Georges Auric, Louis Durey, Arthur Honegger,
Darius Milhaud, Francis Poulenc, Germaine Tailleferre), reunidos en torno de Jean Cocteau, participan en determinadas temporadas –además de
Marie Vassilieff y el artista Fernand Léger. Tras la salida de los Ballets
Sueco, el Théâtre des Champs-Élysées acoge La Revue nègre en
Octubre de 1925. Llegada de Estados Unidos, la joven Joséphine Baker sensación con sus bailes frenéticos. Bienvenido a París en un una sociedad no regida por leyes de segregación, adoptó Francia como la patria de su corazón.
 
 
Sección 11 – La Exposición Internacional de “Artes Deco” de 1925
Aplazada tres veces, la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernasabrió sus puertas el 28 de abril de 1925. Cuando cerró el 25 de octubre, habrá acogido a más de 15 millones de visitantes y obtuvo un inmenso éxito popular. Este importante acontecimiento se extiende desde la Place de la Concorde hasta el Pont de l'Alma y desde la rotonda de los Campos Elíseos hasta la explanada des Invalides, por el puente Alexandre-III. Reúne a 21 naciones –de las cuales están ausentes
Alemania y Estados Unidos–, representados por 150 galerías y pabellones efímeros, a los que
A esto se suma el Grand Palais. Lo que está en juego es tanto económico como cultural. Se trata de afirmar la excelencia de las tradiciones francesas, frente a la Alemania derrotada y la competencia internacional.
También es importante reactivar la producción industrial y el comercio de lujo, en una Francia debilitado por la inflación. Dedicada al arte, la decoración y la vida moderna, esta gran celebración, en ocasiones considerado el canto del cisne de una estética de lujo, marca la aparición de la expresión " arte deco ". Este estilo experimentará una influencia mundial, que se extenderá desde Asia hasta Oceanía y a América, con el Cristo Redentor de Río de Janeiro, la escultura art déco más grande del mundo.