
miércoles, 28 de septiembre de 2022
La Senda Amarilla 2007-22

martes, 27 de septiembre de 2022
La pereza
Artista: Ramón Casas
España, 1900
De Ramon Casas, artista barcelonés, se dice que se acomodó en la producción. La modernidad en su pintura fue muy aclamada en un inicio, renovadora de un panorama pictórico español que había quedado atascado detrás de la innovación europea de ritmo frenético. Pero a medida que pasaron los años, Casas dejó de experimentar, y con ello su obra quedó como parte del pasado.
El artista catalán demostró una especie de conformismo, una cierta desgana que a veces parece ser retratada en sus famosas escenas de mujeres recostadas. La pereza es una de esas imágenes de jóvenes burguesas que se convirtieron en la marca del pintor.
Observamos una chica de clase acomodada descansando sobre su cama, ligeramente incorporada con la cabeza apoyada en los brazos cruzados, contemplando un punto fijo con poco interés. Su expresión no es de tristeza, ni siquiera de encontrarse reflexionando: aparenta dejar vagar su mente en su absoluta ausencia de emoción. La horizontalidad del cuadro y los tonos apagados, junto con la pincelada distraída, contribuyen a esa sensación de letargo.
Todos nos hemos revolcado más de una tarde de domingo en la desgana de la joven del cuadro: es para nosotros un estado de ánimo mundano, de ninguna manera especial. Sin embargo, el aburrimiento democratizado en los años finales del siglo XIX era una completa revolución. En las familias burguesas había crecido una generación de jóvenes que, por primera vez fuera de la realeza, gozaban con el privilegio de la desmotivación, la libertad y la indecorosidad. Aunque hoy día la mandra (pereza) nos parezca indeseable, intrínseca de la rutina, poder experimentarla es en realidad un privilegio y supone la posesión de nuestro propio tiempo. Es ese totalmente nuevo acceso a la comodidad y a la holgazanería, indicador de una sociedad cambiante, lo que Casas quería retratar.
lunes, 26 de septiembre de 2022
Friso de Beethoven
Friso de Beethoven
Artista: Gustav Klimt
Austria, 1902
Título original: Beethovenfries
Museo: Secessionsgebäude, Viena (Austria)
Técnica: Carbón Fresco Pastel (3400 x 200 cm.)
Oda a la alegría.
Concebido como un homenaje al compositor Ludwig van Beethoven (1770–1842) —y su Sinfonía n. º 9—, el Friso se instaló en una de las salas principales del Pabellón de la Secesión vienesa, con motivo de su XIV Exposición, en 1902.
El mural, de treinta y cuatro metros de largo, cuenta la historia de cómo la Humanidad consiguió alcanzar la felicidad tras enfrentarse a distintas adversidades. La narración da comienzo con un personaje al que conocemos como «el Fuerte» (el caballero de armadura dorada), acompañado de la Ambición y la Compasión. Arrodillada junto a él, la Humanidad, encarnada en figuras escuálidas y demacradas que buscan la protección del paladín.
En la parte central del Friso se encuentran las Fuerzas del Mal. Tifón, una horrible y descomunal bestia mitológica, ocupa el lugar principal, dando cobijo bajo sus enormes alas verdes a las hermanas Gorgonas y a toda una miríada de tentaciones y calamidades: la Lujuria, la Enfermedad, la Desmesura, la Impudicia, la Locura, la Muerte, la Pena…
Ya en el tramo final de la obra vemos flotando distintos «genios», una especie de ángeles, que llevan consigo a una dama dorada que toca una enorme lira, y es que este es el modo en que los hombres conseguirán vencer a sus enemigos: mediante las Artes y la Belleza. La Humanidad se funde en un tierno beso tras obtener la victoria, en una imagen que encaja a la perfección con el movimiento más famoso de la Sinfonía n. º 9, popularmente conocido como «Oda a la Alegría».
Klimt logró, con el genio que caracterizó toda su producción, aunar el ornamento modernista, el erotismo, el realismo y los motivos mitológicos clásicos para crear una obra de arte prácticamente total, en la que todas las disciplinas artísticas se unieran para llevarle a la Humanidad la Felicidad y el Amor.
viernes, 23 de septiembre de 2022
Las Bodas de Tetis y Peleo
Las Bodas de Tetis y Peleo
Artista:Jacob Jordaens
Flandes, 1637
Título original: De bruiloft van Thetis en Peleus
Museo: Museo del Prado, Madrid (España)
Técnica: Óleo (181 x 288 cm.)
Las manzanas siempre han causado problemas
¿Quién diría que esta escena resulta «la precuela» de la Guerra de Troya, el momento en el que surge el conflicto? Y sin embargo así es.
Esta famosa disputa comienza con la boda de Tetis y Peleo, los padres de Aquiles. Todas las divinidades fueron invitadas al gran acontecimiento, todas excepto una: Eris, la vieja diosa de la Discordia. Ya fuera un descuido o a propósito porque no caía demasiado bien al resto, el caso es que no recibió invitación para la ceremonia.
Eris, de naturaleza vengativa y polémica, no se tomó nada bien este ultraje e hizo lo que mejor se le daba: generar la discordia. Durante el banquete de la boda, Eris apareció volando y soltó una preciosa manzana dorada sobre la mesa, que cayó dando un golpe seco. Eris no pronunció una sola palabra y se marchó por donde había venido.
Se hizo el silencio, la manzana no había pasado desapercibida para nadie.
No sólo se trataba de la manzana más simétrica y brillante, además había una inscripción en ella: «τῇ καλλίστῃ», lo que en griego viene a decir «para la más bella».
Rápidamente, fueron tres diosas las que reclamaron la fruta dorada.
—Es evidente que es para mí. – dijo Hera.
—¿Disculpa? Esa manzana me corresponde. – replicó Atenea.
—¿Os estáis escuchando? Yo soy la más bella de todas, la manzana es mía. – intervino Afrodita.
Y así comenzó la disputa entre las tres diosas, cada una de ellas se declaraba dueña de la manzana y no estaban dispuestas a renunciar a ella.
Como no lograban ponerse de acuerdo, pidieron al resto de los presentes (seguramente a Zeus especialmente) escoger cuál era digna de poseerla. Zeus, temeroso de dar un veredicto por su cercana relación con las diosas, entre ellas Hera, su esposa (a la que engañaba día sí y día también, pero eso son otras historias), se lavó las manos y recurrió a Hermes, el mensajero de los dioses, para que asignara el marrón a un mortal, y ese mortal fue Paris, el menor de los príncipes troyanos.
Jordaens, con total teatralidad y dramatismo barroco, escoge el momento culminante de esta historia: Eris aún sobrevuela la escena y su brazo sigue extendido. En la mesa vemos a varios presentes, entre ellos los más importantes: Zeus es quien sostiene la manzana a punto de dársela a Hermes, inconfundible con su caduceo tras él. Al lado de su marido, Hera extiende la mano, esperando la manzana. También la extiende Atenea, de pie al otro lado de la mesa, vestida con su armadura. En primer término está Afrodita, que parece ofendida al ver que no le dan el fruto.
jueves, 22 de septiembre de 2022
La torre roja
Museo: Peggy Guggenheim Collection, Venecia (Italia)
Técnica: Óleo (73,5 x 100,5 cm.)
Sueños a plena luz de día.
Escrito por: GG Prieto
Antes del Surrealismo, un artista ya pintaba sueños, o ensoñaciones. Era Giorgio de Chirico, con sus enigmáticas obras que parecen ambientadas en fantasías de un sopor veraniego.
Son sueños a plena luz de día, pero la atmósfera onírica es innegable. Luces y sombras que no acaban de encajar de todo en un paisaje real de nuestro universo físico. Y lo mismo esas perspectivas… Quizás son visiones de otro planeta, de otro universo extrañamente parecido al nuestro.
Sus cuadros son postales de plazas italianas vacías, rodeadas de edificios antiguos, con monumentos pretéritos, quizás vestigios de que el ser humano ha estado ahí en algún momento de la historia… El pasado y el presente unidos bajo la luz del sol. El artista es capaz de pintar el silencio de la tarde, es como si pintara una siesta. La siesta de un gato durmiendo al calor vespertino del pavimento en las calles de Turín.
Y para aumentar lo inquietante, no ocurre nada en esos cuadros metafísicos, pero lo cierto es que parece que sí puede ocurrir algo en cualquier momento.
Giorgio de Chirico hablaba de que los objetos, aparte de lo que vemos, tienen también una apariencia espectral que solo ven algunos individuos en momentos de clarividencia y abstracción metafísica.
lunes, 19 de septiembre de 2022
Carteles Cronicas de un Pueblo Maluenda 2011-22
Cartel 8ª ed.Crónicas de un Pueblo Maluenda 2018

Cartel 7ª ed.Crónicas de un Pueblo Maluenda 2017







El apuro

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