Focas (emperador romano)
No se sabe casi nada de su vida anterior a su subida al poder, aunque era posiblemente nativo de
Tracia. El nombre de su padre es desconocido. Su madre se llamaba Domentia o Domentzia. Tuvo al menos dos hermanos,
Comentiolo, y Domenciolo.
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Hacia el año
600 era oficial subalterno en el
ejército romano
que servía durante las campañas de Mauricio en los Balcanes y
aparentemente era considerado un líder por sus compañeros de armas. Fue
elegido miembro de una delegación enviada por el ejército a
Constantinopla en ese mismo año para exponer sus quejas al gobierno acerca del comandante
Comenciolo. Los
ávaros
habían derrotado a los bizantinos en 598 y tomado un gran número de
prisioneros, y exigieron un rescate. Mauricio se negó a pagar y todos
los prisioneros fueron asesinados, causando consternación entre el
ejército. Las quejas de la delegación fueron rechazadas, y, según varias
fuentes, el propio Focas fue insultado y humillado por destacados
oficiales de la corte de ese momento.
Focas en una moneda acuñada en una provincia.
Retrato de Focas en una moneda contemporánea.
En
602,
habiéndose creado malestar en las legiones por las reformas tendentes a
reducir los gastos de su mantenimiento, Mauricio ordenó al ejército de
los Balcanes, por entonces en campaña contra los ávaros, que pasara el
invierno al norte del
Danubio, el desprotegido y lejano lado de la
frontera protectora
del río, y por esto el ejército casi inmediatamente se rebeló y marchó
hacia la capital, con Focas a la cabeza. En el plazo de un mes el poder
de Mauricio se desvaneció, el emperador abdicó y huyó de la ciudad, y la
facción "verde" en Constantinopla aclamó a Focas como emperador.
Emperador
Fue coronado en la Iglesia de San Juan el Bautista y a su esposa Leontia le fue conferida la dignidad de
Augusta. Mauricio, quien representaba una amenaza genuina, fue llevado fuera de su santuario monástico en
Calcedonia
y asesinado junto con sus cinco hijos. Se dice que tuvo que ver como
sus hijos fueron ejecutados delante de sus ojos. Los cuerpos fueron
arrojados al mar y las cabezas de todos fueron exhibidas en
Constantinopla antes de que Focas hiciera arreglos para dar una
cristiana sepultura a los restos mortales de su profundamente piadoso
predecesor.
El reinado de Focas fue al principio bien recibido por la
mayoría, porque bajó los impuestos, que habían subido durante el mandato
de Mauricio. Obsequiosas cartas de elogios corteses del papa
Gregorio I lo atestiguan. El papa Gregorio agradeció su aceptación a las reformas que él inició. Las reformas agrarias de la Iglesia en
Italia y particularmente en
Sicilia
fueron seguidas en Egipto por los patriarcas ortodoxos. Las reformas
consistieron en nombrar "rectores" como administradores de los
latifundios y eliminar toda clase de contratistas y parásitos que
explotaban a los granjeros arrendatarios, reduciéndolos a la miseria,
mientras minaban los ingresos de los propietarios.
La Iglesia necesitaba dinero para pagar hospitales, maternidades,
orfanatos, todas las infraestructuras sociales que el Estado había
dejado al clero. Focas tuvo que hacer frente a una gran oposición y fue
considerado por muchos como un "populista". Su
golpe de estado fue el primer cambio violento de régimen en Constantinopla desde su fundación por
Constantino;
debido a esto era visto como un usurpador. Según las fuentes reaccionó
ante esta oposición con crueldad, supuestamente asesinando a miles de
personas en un esfuerzo por mantener el control del gobierno. Esto es
probablemente una exageración. En realidad ninguna de las historias
fueron escritas mientras Focas estaba vivo, y por eso se depende de
información de historiadores escrita bajo sus sucesores, quienes estaban
interesados en ennegrecer la reputación de Focas.
La
Columna de Focas fue el último monumento imperial erigido en el
Foro Romano. En el reinado de Focas, los bizantinos dominaban la ciudad de
Roma, aunque el
Papa
era la figura más poderosa residente en la ciudad. Focas apoyó a los
papas en muchas de las controversias teológicas de la época, y por eso
tuvo buenas relaciones con el papado. Focas cedió el
Panteón de Agripa al papa
Bonifacio IV para su uso como iglesia e intervino para restaurar a
Esmaragdo en el
Exarcado de Rávena. En agradecimiento, Esmaragdo erigió en el Foro Romano una estatua dorada encima de la rededicada "Columna de Focas" (
ilustración, derecha), que presentaba una nueva inscripción en su base en honor del emperador. La estriada
columna corintia y el
plinto de mármol en el que estaba se encontraban ya en pie
in situ, recogida previamente para otros monumentos.
Durante el reinado de Focas comenzaron a derrumbarse las
fronteras tradicionales del Imperio. Los Balcanes habían sido
pacificados bajo Mauricio, los ávaros y los
eslavos
estaban siendo mantenidos a raya, después de años de incursiones
bárbaras en territorio bizantino. Con el traslado del ejército del
Danubio después de 605, en el levantamiento de Focas contra Mauricio, el
camino quedó preparado para nuevos ataques que fueron a poner fin a los
Balcanes romanos, llegando los bárbaros hasta
Atenas. En el este, la situación era grave. El rey
persa Cosroes II
había sido ayudado a llegar al trono años atrás por Mauricio durante
una guerra civil en Persia. Ahora, él usó la muerte de su antiguo
protector como un pretexto para romper su tratado de paz con el Imperio
Bizantino. Recibió en su corte a un individuo que pretendía falsamente
ser el hijo de Mauricio, llamado Teodosio. Cosroes acordó la coronación
de este pretendiente y exigió que los bizantinos lo aceptaran como
emperador. Él también sacó provecho de las dificultades de los militares
bizantinos, yendo en auxilio de Narsés, un general bizantino que se
negaba a reconocer la autoridad del nuevo emperador y que estaba siendo
asediado por tropas leales a Focas en
Edesa.
Esta expedición fue parte de una guerra de desgaste, Cosroes emprendió
una campaña contra los fuertes bizantinos en el norte de la Mesopotamia,
y por
607 o poco más o menos hizo avanzar el dominio persa hasta el
Éufrates.
Narsés sería más tarde atraído con engaños a Constantinopla y ejecutado
por orden del emperador. Privado de su mejor general, el ejército
bizantino fue derrotado repetidas veces en los años siguientes.
Derrocamiento y muerte
En
608, el
exarca de Cartago y su hijo, ambos llamados
Heraclio, comenzaron en el norte de África una revuelta contra Focas, acuñando moneda en la que aparecían los dos con los atributos
consulares (aunque no imperiales).
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Focas respondió con ejecuciones, entre las víctimas estaban la
ex-emperatriz Constantina y sus tres hijas. Nicetas, un sobrino de
Heraclio el Viejo, dirigió una invasión de Egipto por tierra, al tiempo
que el joven Heraclio comenzaba a navegar hacia el oeste con otras
fuerzas por Sicilia y
Chipre. La inoportuna campaña lanzada por Focas para convertir por la fuerza a los
judíos y el comienzo de la guerra civil causó serios disturbios urbanos en
Siria y
Palestina.
En Antioquía, los judíos se rebelaron y asesinaron a numerosos
cristianos, incluido el patriarca de Antioquía, Anastasio. Focas envió
al general Bonosus a reprimir los disturbios y a reconquistar Egipto. La
represión de Bonosus en las ciudades del este fue tan dura que su
severidad fue recordada siglos después. Él entonces llevó consigo a casi
todo el ejército del este a Egipto, donde fue derrotado por Nicetas
tras algunos duros combates. Los persas se aprovecharon de este
conflicto para ocupar una gran parte de las provincias orientales y
comenzar la penetración en Anatolia.
En
610, el joven
Heraclio
llegó a las vecindades de Constantinopla, y la mayor parte del ejército
leal a Focas huyó o desertó. Algunos destacados aristócratas bizantinos
ofrecieron su colaboración a Heraclio, y él arregló ser coronado y
aclamado como emperador. Cuando llegó a la capital, los
Excubitores, una unidad de élite de la guardia imperial dirigida por
Prisco,
el propio hijo político de Focas, desertó para servir a Heraclio, y
éste entró a la ciudad sin resistencia seria. Focas fue capturado y
llevado ante Heraclio, que le preguntó:
¿Es así como has gobernado el Imperio, miserable?, a lo que Focas replicó:
¿Lo gobernarás tú mejor? Enfurecido, Heraclio mató y decapitó personalmente a Focas en el acto.
3 El cuerpo de Focas fue mutilado, sacado en desfile por las calles de la capital, y quemado.