viernes, 22 de mayo de 2020

El Pilar de Zaragoza hace más de 150



El Pilar de Zaragoza hace más de 150 años... hacía 1866, en una fotografía de Mariano Júdez.
"Dura más que la obra del Pilar!!"  ...nos decían en Aragón nuestras madres y abuelas para referirse a algo que no se terminaba nunca.
Esta mañana he publicado una fotografía actual de la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar o Santo Templo Metropolitano de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza (el monumento más visitado de toda España) y esta magnífica toma atribuida al pionero fotógrafo aragonés Mariano Júdez y Ortíz ( 1832-1874), puede ser una excelente comparativa en ese intervalo de tiempo de más de 150 años.
En aquellos años de mitades del s.XIX solamente lucía una torre (aún no terminada) de las cuatro que hoy existen.
Esa torre, es la llamada de "Santiago", que se levantó bajo la tutela del maestro aragonés Gaspar Serrano y que no sería hasta 1892 cuando el arquitecto Ricardo Magdalena la culminó con un gran chapitel de cuarenta toneladas que actualmente la adorna.
Aparte de las torres, todavía no se había empezado a construir la actual cúpula central.
Las obras de la segunda torre, llamada de "Nuestra Señora del Pilar" no se realizarían hasta 1903-1906, aunque el diseño de Magdalena y Fernando de Yarza databa de 1891.
Fue en esta torre (que hace con la de "Santiago" las veces de campanario) donde se instaló la famosa campana de la tristemente demolida Torre Nueva.
Esta campana (que dicen que pesa unas 8 toneladas) era la que alertaba a la población zaragozana de los ataques napoleónicos de los famosos Sitios de 1808-1809.
La torre de "Nuestra Señora del Pilar " costó seiscientas mil pesetas de la época.
Faltarían de levantarse las dos torres restantes y que son las que dan a la ribera, llamadas "San Francisco de Borja" y "Santa Leonor" y que fueron posibles gracias a un matrimonio benefactor, Urzaiz-Sala.
El largo proceso de construcción comenzaría en 1949 y no terminaría hasta 1961.
Las torres fueron dedicadas respectivamente a San Francisco de Borja y a Santa Leonor, en homenaje a los esposos benefactores.
En la fotografía y delante de la fachada del Pilar se observan maderos y maderas que posiblemente habían sido bajados por el mismo río Ebro (y antes río Aragón y otros afluentes) hasta aquí, desde las montañas de los Pirineos, por los legendarios Almadieros del Roncal.

Fotografía actual del Pilar y que sirve de comparativa...

jueves, 21 de mayo de 2020

Plaza de la Magdalena, Zaragoza, 1905

IMÁGENES DE LA CAPITAL DEL CIERZO / 1

Plaza de la Magdalena, Zaragoza, 1905

MARÍA PILAR GONZALO VIDAO
La Zaragoza del Anteayer Fotográfico Zaragozano.
Plaza de la Magdalena, hacia 1905.
Archivo Moncho García/Anteayer Fotográfico Zaragozano..
Plaza de la Magdalena. Archivo Moncho García, hacia 1905.
Fascinante fotografía en la que podemos disfrutar de parte de la fachada del desaparecido palacete renacentista, conocido como Casa Tejada. Dicha fachada era utilizada por los comerciantes de la calle Universidad para publicitar sus establecimientos, tales como el taller de construcción de carruajes de Francisco Huerta y Luis Palomo, en el número 1; el despacho de carbones vegetales de Miguel López, sito en el nº 1 accesorio o la tienda de vinos y licores de Segundo Yberni (sic), este situado en la calle Carrillo nº 7. A principios del siglo XX fue adquirida por don Juan Guitart, en él nació don Cristóbal Guitart Aparicio, historiador y autor de un importante archivo fotográfico, fallecido en 2015.
A la derecha de la imagen, la desaparecida Universidad Literaria Pedro Cerbuna, todavía sin la reforma efectuada por Ricardo Magdalena, que modificaba, entre otras cosas, la distribución de las fachadas del edificio, trasladando la entrada principal desde el Coso a la plaza de la Magdalena, con la sustitución de algunos de los ventanales por puertas de acceso y la construcción de un cerramiento con bellas rejerías. Inaugurada en 1912, el arquitecto no pudo ver su obra acabada, ya que falleció en 1910.
La fotografía no es solo hermosa por su calidad técnica y su vistosidad, encierra todo un acontecimiento social, nada más y nada menos que posar para la eternidad. En una época en la que la fotografía todavía era algo extraordinario para el pueblo llano, la chavalería se presta a aparecer en esta maravillosa fotografía con sus poses más divertidas y desenfadadas. ¡Quién sabe la cantidad de penurias, esfuerzo y trabajo que llevaban a sus espaldas en su corta vida! A los más mayores se les ve apoyados en la pared de la vieja universidad, en uno de los muchos braseros para pobres que poseía la ciudad, y es que el rey sol siempre ha servido tanto en invierno como en verano. La cotidianeidad hecha arte. Preciosa y precisa

miércoles, 20 de mayo de 2020

Cartel Pirineo Sur 2019


Sagar Forniés: "Multiplicando el camello del Festival he generado los Pirineos"
Dibujante y creador del cartel de Pirineos Sur, afirma que con su trabajo, se lo pasa "bien, que es la finalidad de trabajar"
HUESCA.- Un año más, la Diputación de Huesca invitó a un creador para reinterpretar el símbolo e imagen del Festival Pirineos Sur, el conocido camello de las tres jorobas, en una edición en la que toma especial protagonismo el paisaje y el territorio. El elegido fue el conocido dibujante aragonés Sagar Forniés, nacido en 1974 en Zaragoza, aunque criado en Huesca y con residencia en Barcelona desde 1996.
Del cartel, el autor explica que Begoña Puértolas, la directora ejecutiva del festival, le animaba a "plantear algo más paisajístico, algo más relacionado con el territorio, y tiramos por allí. A mí -recuerda- me gustaba darle una vuelta de tuerca a la idea de los anteriores carteles, en los que el personaje era el paisaje, y poner el personaje en un paisaje realmente, e intenté generar un paisaje con el camello; multipliqué el camello para realmente generar los Pirineos". Y todo el proceso de creación fue "totalmente digital, ni toque el lápiz en este caso", explica Forniés.
Ya había hecho anteriormente algo de cartelería, "pero a otros niveles, para conciertos y cosas así, y siempre lo he disfrutado mucho", y considera que "la idea de generar una imagen que luego la gente la vea por la calle y le llame la atención, o la gente se pregunte qué es esto, parece interesante".
Actualmente va "combinando varios trabajos", aunque lleva 3 o 4 años "muy concentrado en el cómic, trabajo con varios proyectos de cómic", y paralelamente tiene "encargos de ilustración, lo mismo hago portadas para libros que ilustraciones para conciertos de música clásica. Me lo paso bien, que es la finalidad de trabajar".
Años atrás, Sagar Forniés dijo en una entrevista que "el dibujo es la manera más bonita de mentir", y al respecto dice ahora: "Me he pasado mucho tiempo dibujando paisajes urbanos y cosas así y siempre entendí que el dibujo era una manera de escaparte de la fotografía; en el proceso del dibujo puedes tomar decisiones, puedes elegir si incorporas gente, si quitas un coche... y enseguida te alejas de la realidad. Al final tomas partido en el proceso, ves la realidad de otra manera".
Comenta, por otro lado, que le gusta combinar el cómic social con el más alejado de la realidad del momento. "Necesito hacer las dos cosas, no me centraría solo en una de ellas. Igual el cómic que esté más comprometido sí que me hace sentirme mejor, pero sin embargo muchas veces, por los temas que voy a trabajar, necesito vías de escape para compensar. Al final, como soy una persona que tiene muy pocos hobbies, busco vías de escape en el propio trabajo, necesito las dos vías y las dos me llenan bastante".
Forniés no sabe todavía si podrá acercarse a Pirineos Sur, y dice que "lo que más me interesaría ver es al grupo de Kusturica, me parecen superdivertidos y no me canso de verlos".
Por otro lado, valora Sagar Forniés el cambio que ha habido en la ciudad de Huesca en cuanto al cómic. "Me ha parecido muy guay el descubrimiento de que en Huesca el cómic mueve a un importante número de gente, creadores y lectores. Hace unos meses bromeábamos con los colegas de aquí porque nos fuimos a tomar cervezas al Bolinga y decíamos: llevo viniendo aquí desde los 16 años, llevo 30 años viniendo a este bar, y es la primera vez que consigo hablar de cómics".

domingo, 17 de mayo de 2020

El pueblo íbero que desapareció bajo las llamas

El pueblo íbero que desapareció bajo las llamas

Los expertos reconstruyen los últimos días de una ciudad arrasada por Roma en Córdoba y analiza los cadáveres y las viviendas desenterrados

Vivienda íbera excavada con una pasarela que cruza una calle de la población. En primer plano, dos molinos rotatorios de piedra.
Vivienda íbera excavada con una pasarela que cruza una calle de la población. En primer plano, dos molinos rotatorios de piedra.

“Una matanza tan brutal, una destrucción tan completa seguida de abandono son marcas de la casa, de la acción de Roma cuando sus enemigos no se sometían sin condiciones”. “La costumbre de encerrar víctimas civiles o prisioneros de guerra en un granero, casa o capilla y prender fuego al edificio no es solo atribuible a los nazis en la Guerra Mundial, ni mucho menos. Los romanos eran capaces de todo tipo de brutalidades”. Estas son algunas de las conclusiones que se leen en los informes y artículos que los expertos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) han redactado para retomar este año las antiguas excavaciones del poblado ibero del Cerro de la Cruz (Almedinilla, Córdoba). En ellos se determina quién mató a esas personas, por qué y cómo era su vida cotidiana.
Porque allí, entre los escombros, aguardan los restos de personas que perecieron atrapadas en sus viviendas mientras el poblado ardía a una altísima temperatura, entre 900 y 1200 grados, según los análisis químicos. Los arqueólogos no dudan que encontrarán los restos de más pobladores -ya han hallado seis- con una valiosa información científica. Roma abrasó en vida a estos íberos, que dejaron todos sus enseres en el interior de las viviendas y que ahora los expertos reconstruyen y analizan al haberlos hallado congelados en el tiempo.


El Cerro de la Cruz es un farallón rocoso triangular junto al río Almedinilla. En sus laderas se levantaba un poblado íbero (siglo II a.C.) de unas 4,7 hectáreas como máximo, de las que apenas se han excavado un 2,5%. Pero a pesar de lo exiguo del área estudiada, los resultados son espectaculares, tanto a pie de yacimiento como en laboratorio. Y eso que los expoliadores y la roturación de las tierras han producido daños irreparables en un poblado con murallas de piedra, adobe y tapial, al menos en las partes sur y este del otero.
Las últimas investigaciones han puesto de manifiesto, explica Fernando Quesada, catedrático de Arqueología de la UAM, que “la población era una trama urbana con red de calles definida, plazas y manzanas de casas planificadas y articuladas”. El estudio Vida y muerte en el Cerro de la Cruz. Matanza en poblado ibérico hace más de dos mil años, firmado por Quesada, Ignacio Muñiz Jaén, director del Museo de Almedinilla, y un equipo arqueológico resalta que los restos desenterrados incluyen “bien conservadas estructuras arquitectónicas con zócalos de piedra irregular bien colocada y alzados potentes de adobes o tapial, y entre ellas una enorme cantidad de vasos de almacenamiento, ánforas y tinajas, así como molinos rotatorios de piedra, en una acumulación que todavía hoy asombra”.

Una arqueóloga prepara el proceso de consolidación de los restos de uno de los fallecidos antes de enviarlos al laboratorio.
Una arqueóloga prepara el proceso de consolidación de los restos de uno de los fallecidos antes de enviarlos al laboratorio.UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID

Desde que en 1985 se iniciaron las primeras investigaciones modernas del Cerro de la Cruz –hubo algunas anteriores en el siglo XIX y principios del XX con resultados imprecisos o se han perdido-, los expertos han conseguido reconstruir la vida en el poblado. El estudio El asentamiento de época ibérica en el Cerro de la Cruz (Fernando Quesada Sanz, Eduardo Kavanagh de Prado y Javier Moralejo Ordax) rememora su fisonomía urbana acorde con el principio básico del mínimo esfuerzo. “Si en un cerro las crestas o salientes rocosos incomodan la construcción, resulta mucho más eficiente adaptar la arquitectura abrazando e incorporando el relieve rocoso natural antes que tratar de tallar o cortar bloques de muchas toneladas”. A pesar ello, los especialistas hablan de una ciudad perfectamente planificada, con viviendas con semisótano –o planta baja- piso, azotea y divididas en manzanas.
¿Y qué comían? Las recientes pruebas de laboratorio han determinado que su dieta incluía fundamentalmente ovicápridos (ovejas y cabras), cerdos, vacas, además ciervo, liebre y nutrias. Al analizar el contenido de diez de las ánforas encontradas (22.165 semillas) se ha concluido que se alimentaban también de cebada vestidaalgo de trigo común y escanda menor. Entre las leguminosas, la más consumida eran el haba, pero también guisantes, lentejas y yero.
Los arqueólogos no solo han encontrado objetos, sino restos óseos correspondientes a seis individuos, algo extraordinario dado que los iberos cremaban a sus difuntos, por lo que es muy raro poder estudiar sus cuerpos. El primero de ellos (denominado 1401) es un esqueleto completo que yacía boca arriba, con las piernas abiertas de forma poco natural. A su izquierda, otro hombre (1402). Ambos habían muerto a la vez, parcialmente entrelazados y retorcidos. El 1401 era un varón de unos 20 a 25 años y de unos 1,68 metros de estatura. El 1402 corresponde a un adulto de unos 30 a 35 años. Compartían una enfermedad endogámica y genética (huesos sesamoideos), lo que puede indicar que fueran familia.
“Pero sin duda lo más llamativo del análisis, lo que hizo que la antropóloga, Inmaculada López, casi enmudeciera”, dice el estudio al que ha accedido EL PAÍS, “fue la evidencia indudable, en ambos esqueletos, de traumas causados por golpes feroces de arma blanca, casi con seguridad espadas, lo que apunta a un intento de amputación sistemática de extremidades”. El 1401 “recibió al menos un golpe dirigido al cuello que seccionó limpiamente parte del omóplato derecho, y otro que cortó la cadera y rebanó parte del coxal derecho; el golpe, tajante, vino en oblicuo y desde arriba”. Al 1402 casi le amputaron la pierna izquierda a la altura del tobillo y también en el muslo a la altura de la rodilla, y, casi con seguridad, también le cortaron el antebrazo derecho por el codo”.
Ambos murieron poco antes de que se desatase un gran incendio, que duró posiblemente varios días. La destrucción fue “imprevista e intencionada”. De hecho, los almacenes de los pisos inferiores de las casas se han encontrado repletos de ánforas colmatadas de grano; en otras habitaciones, algún molino conservaba harina calcinada en su plataforma. El poblado nunca fue reconstruido. Alguien lo impidió.

Un arqueólogo humedece por aspersión el yacimiento de Cerro de la Cruz para distinguir mejor los estratos.
Un arqueólogo humedece por aspersión el yacimiento de Cerro de la Cruz para distinguir mejor los estratos.UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID

Los datos arqueológicos y el contexto histórico conocido “hacen improbable que semejante nivel de violencia y destrucción pueda ser el resultado de un conflicto entre oppida [ciudades fortificadas] ibéricas vecinas”. El poder romano ya era sólido en la Bética en esas fechas y las tensiones entre íberos habían disminuido bajo la bota de la Pax romana. Sin embargo, el lusitano Viriato pudo controlar la zona brevemente entre los años 144 y 141 a.C. Por ello, el general romano Serviliano hizo en 141 a.C. un escarmiento salvaje sobre algunas ciudades ibéricas –aliadas del rebelde Viriato- “y pensamos que es en este contexto en el que probablemente debamos situar la destrucción del Cerro de la Cruz y la matanza de, al menos, parte de sus habitantes”, indica Quesada.
“La destrucción de este poblado nos informa de que la romanización no fue un proceso que se produjera sin resistencias y sin traumas para unas personas que, sin haber vivido en las generaciones anteriores una vida idílica ni mucho menos, quizá tampoco veían tan evidentes las ventajas de la presencia romana, con sus exigencias de impuestos, sus magistrados, sus leyes ajenas”, termina el catedrático de la UAM.
Los restos hallados en todas estas excavaciones se exhiben tanto en el Centro de Interpretación de la Villa del Ruedo como en el Museo Histórico y Etnológico. Además se pueden ver las novedosas imágenes en 3D de los archivos de la UAM e imaginar cómo eran las viviendas del poblado arrasado, justo unos segundos antes de iniciarse el fuego.

sábado, 16 de mayo de 2020

Gottfried Wilhelm Leibniz

Gottfried Wilhelm Leibniz, a veces Gottfried Wilhelm von Leibniz[(Leipzig1 de julio de 1646-Hannover14 de noviembre de 1716), fue un filósofomatemáticológicoteólogojuristabibliotecario y político alemán.

Fue uno de los grandes pensadores de los siglos xvii y xviii, y se le reconoce como el «último genio universal», esto es, la última persona que pudo formarse suficientemente en todos los campos del conocimiento; después ya solo hubo especialistas. Realizó profundas e importantes contribuciones en las áreas de metafísicaepistemologíalógicafilosofía de la religión, así como en la matemáticafísicageologíajurisprudencia e historia. Incluso Denis Diderot, el filósofo deísta francés del siglo xviii, cuyas opiniones no podrían estar en mayor oposición a las de Leibniz, no podía evitar sentirse sobrecogido ante sus logros, y escribió en la Encyclopédie: «Quizás nunca haya un hombre que haya leído tanto, estudiado tanto, meditado más y escrito más que Leibniz… Lo que ha elaborado sobre el mundo, sobre Dios, la naturaleza y el alma es de la más sublime elocuencia. Si sus ideas hubiesen sido expresadas con el olfato de Platón, el filósofo de Leipzig no cedería en nada al filósofo de Atenas».[2]
De hecho, el tono de Diderot es casi de desesperanza en otra observación, que contiene igualmente mucha verdad: «Cuando uno compara sus talentos con los de Leibniz, uno tiene la tentación de tirar todos sus libros e ir a morir silenciosamente en la oscuridad de algún rincón olvidado». La reverencia de Diderot contrasta con los ataques que otro importante filósofo, Voltaire, lanzaría contra el pensamiento filosófico de Leibniz, consecuencia del aprecio que sentía por Newton y del desprecio que sentía por el optimismo en que desembocaba su sistema filosófico. A pesar de reconocer la vastedad de la obra de este, Voltaire sostenía que en toda ella no había nada útil que fuera original, ni nada original que no fuera absurdo y risible.
Ocupa un lugar igualmente importante tanto en la historia de la filosofía como en la de la matemática. De manera independiente al trabajo de Newton (quien lo había desarrollado 10 años antes pero no lo había publicado debido a su trauma por la crítica que una vez le hiciera Hooke) desarrolló el cálculo infinitesimal y su notación que es la que se emplea desde entonces.[3][4]​ También inventó el sistema binario, fundamento virtual de todas las arquitecturas de las computadoras actuales.[5]​ Fue uno de los primeros intelectuales europeos que reconocieron el valor y la importancia del pensamiento chino y de China como potencia desde todos los puntos de vista.
René DescartesBaruch Spinoza y Leibniz integran la terna de los tres grandes racionalistas del siglo xvii. Su filosofía se vincula también con la tradición escolástica y anticipa la lógica moderna y la filosofía analítica. Leibniz hizo asimismo contribuciones a la tecnología y anticipó nociones que aparecieron mucho más tarde en biologíamedicina, geología, teoría de la probabilidadpsicologíaingeniería y ciencias de la computación. Sus contribuciones a esta vasta lista de temas se recoge en diarios y en decenas de miles de cartas y manuscritos inéditos. Hasta el momento, no se ha realizado una edición completa de sus escritos, y por ello no es posible aún hacer un recuento integral de sus logros.